Otra vez hubo que ver como la visita se llevó los puntos desde La Granja. En esta ocasión fue Palestino el equipo que profundizó aún más el delicado momento deportivo que vive el cuadro albirrojo. Los árabes vencieron por uno a cero con gol de Agustín Farías, dejando a Curicó antepenúltimo en la tabla y sólo la diferencia de goles lo mantiene fuera de la zona de descenso.
Deportes Copiapó, Universidad de Chile, Huachipato, Unión Española, Everton y Palestino. Esa es la lista de rivales que han salido victoriosos desde el Estadio La Granja en lo que va de esta temporada. Son 6 caídas en fila en condición de local que han golpeado duro a un equipo que no puede despertar de esta pesadilla. Pese a que ha tenido reacción, y en un par de ocasiones ha conseguido buenos triunfos de visita, el mazazo siempre está a la vuelta de la esquina. Y ayer volvió a pasar eso. Curicó venía de una buena victoria ante Magallanes pero no pudo amarrar dos triunfos seguidos, como en todo el campeonato, y alcanzó los 100 días sin saber de victorias en casa. Esa es la cantidad de días que pasó entre el ya lejano triunfo por 2 - 1 ante Audax Italiano conseguido el día 3 de febrero y la derrota de anoche ante los árabes.
Todo sobre Curicó Unido 2023
Lo de ayer en La Granja fue un golpe duro. Sobretodo porque el equipo hizo un muy buen primer tiempo. Tuvo intensidad, se defendió bien y atacó con un libreto bien ejecutado a través del juego por las bandas. El rival también tuvo sus aproximaciones, pero la última línea albirroja respondía bien. Pero llegó el minuto 44 del primer tiempo y en un corner Agustín Farías logró ganarle el cabezazo a Matías Cahais y mandó la pelota a un rincón imposible para Fabián Cerda. En lo poco que quedaba del primer tiempo no se pudo apreciar qué tanto le iba a doler al equipo un resultado adverso que a esas alturas parecía injusto.
Con el inicio de la segunda etapa, las cosas cambiaron. Reaparecieron todos los fantasmas futbolísticos que tienen al equipo albirrojo antepenúltimo en la tabla. Se perdió el orden y la estructura de juego del primer tiempo. El manejo del balón fue cada vez más compartido y Palestino supo aprovechar el amplio espacio que empezó a quedar entre Nadruz y los volantes interiores Leiva y Flores. Damián Muñoz intentó corregirlo con el ingreso de Sandoval por Leiva y de Augusto Barrios por Cabrera. Con este último cambio, De la Fuente volvió a su posición habitual jugando por la izquierda y en la primera que tuvo llegó a línea de fondo. Sin embargo, no fue suficiente para mejorar de forma considerable el juego del equipo. Palestino se mostraba seguro en defensa y punzante en las contras. Luego vino Federico Castro por Nicolás Barrios. El trasandino no tuvo una participación tan influyente en el juego hasta que llegó el minuto 87 del partido. Una jugada entre Castro y Zavala terminó en penal contra el exjugador de Colo Colo y se abría la posibilidad de sumar al menos un punto, pero el disparo de Castro pegó en el vertical izquierdo y el caprichoso rebote salió hacia un costado del área. A esas alturas, Tobías Figueroa ya había ingresado por Flores, pero Curicó se diluyó en un 4-2-4 que no se tradujo en más aproximaciones ofensivas, salvo la del citado penal. Para terminar un segundo tiempo lleno de dudas, Mario Sandoval se hizo expulsar en el minuto 98 por lanzarle un cabezazo a Agustín Farías cuando ambos jugadores se enfrascaron en una discusión.
En conferencia de prensa, el técnico Damián Muñoz por primera vez dejó entrever que su continuidad para el segundo semestre está en duda. Dos veces repitió que tras el partido de este jueves ante Colo Colo deberán sentarse a conversar con los dirigentes para tomar la mejor decisión para el club. El presente es complejo. Los números dicen que Curicó es antepenúltimo con 13 puntos en 14 partidos disputados, está fuera del descenso sólo por diferencia de goles, junto a Palestino es el equipo más goleado del campeonato con 26 tantos en contra y en compañía del colista Magallanes es el equipo con mayor cantidad de derrotas (9) en la competencia. Eso con los fríos números, pero la irregularidad en el juego es lo que más inquieta en un equipo que quiere, pero pocas veces puede.