EEUU pide a sus ciudadanos abandonar Rusia ante posible brote de peste neumónica
La Embajada estadounidense en Moscú emitió una advertencia sanitaria y de seguridad, recomendando la evacuación inmediata del país. La situación se produce previo a una conversación telefónica entre Donald Trump y Vladímir Putin.
La Embajada de Estados Unidos en Moscú ha emitido una seria advertencia a sus ciudadanos residentes o que se encuentren en Rusia, instándoles a abandonar el país a la brevedad posible ante la información sobre un presunto brote de peste neumónica en la región de Irkutsk. La alerta diplomática se produce en vísperas de una conversación telefónica entre los mandatarios de ambas naciones, Donald Trump y Vladímir Putin, quienes abordarán la delicada situación.
Según comunicó la legación estadounidense en su plataforma oficial, “La Embajada de Estados Unidos está al tanto de las informaciones procedentes de la región de Irkutsk sobre un presunto caso de peste neumónica que condujo al fallecimiento de una persona, así como de las medidas de cuarentena y el cierre de hospitales en dicha ciudad”.
Los diplomáticos estadounidenses han señalado que, si bien monitorean de cerca los acontecimientos, “la capacidad del Gobierno de EE.UU. para asistir a los ciudadanos estadounidenses en Rusia es limitada, especialmente fuera de Moscú”. Añadieron que el personal del gobierno estadounidense podría enfrentar restricciones de viaje adicionales, tanto personales como oficiales, a ciertas regiones debido a preocupaciones de salud y seguridad.
En este contexto, se recordó que la alerta de viaje de Nivel 4 (No viajar) del Departamento de Estado para Rusia sigue vigente, lo que implica que los ciudadanos estadounidenses en el país deben salir de inmediato. La recomendación se extiende a quienes planeen viajar a Rusia, advirtiendo que “se recomienda encarecidamente a los ciudadanos estadounidenses que planeen viajar a Rusia que no lo hagan, debido al riesgo de detención arbitraria y a preocupaciones de seguridad”.
Por su parte, el presidente Donald Trump anunció que sostendrá una llamada telefónica con su homólogo ruso, Vladímir Putin, para discutir la situación. El gobierno estadounidense había emitido previamente una alerta sobre un posible brote de peste pulmonar en Siberia. Medios independientes rusos han reportado que las autoridades locales habrían puesto en cuarentena varios hospitales en Irkutsk ante la sospecha de un brote.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, instó a Rusia a ser “transparente y a compartir más información con el mundo”. Mientras tanto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) siguen de cerca la situación, estimando la OMS el riesgo sanitario en Europa como “muy bajo”.
Informaciones de medios rusos apuntan a la muerte de una joven de 28 años, empleada del Instituto de Investigaciones de la Peste de Irkutsk y el Lejano Oriente, en un hospital de Shélejov. Las investigaciones barajan dos hipótesis: contagio de peste neumónica tras un viaje a Tailandia o una rotura accidental de un tubo de ensayo con patógenos en su lugar de trabajo, versión negada por autoridades y allegados.
El Kremlin ha llamado a la calma y ha recomendado basarse en la información oficial del servicio ruso de protección al consumidor, Rospotrebnadzor. Esta entidad negó que la paciente fallecida tuviera contacto con el patógeno de la peste, asegurando que no ocurrieron emergencias en el instituto y que sus análisis no detectaron dichos patógenos. Rospotrebnadzor desmintió las cuarentenas hospitalarias y atribuyó la muerte a una “neumonía de etiología desconocida”. Ante la oferta de ayuda de Trump, el Kremlin afirmó que Rusia “está dispuesta a ayudar a EE.UU. en la lucha contra brotes de enfermedades infecciosas”, recordando casos de enfermedades contagiosas en Norteamérica.