El reciente hallazgo de la placa patente delantera del vehículo perteneciente a la concejala desaparecida de Villa Alegre, María Ignacia González Torres, ha generado diversas reacciones en el mundo político y social. Tras el descubrimiento, el diputado Roberto Celedón se reunió con las hijas de la autoridad comunal para analizar los nuevos antecedentes y expresar su apoyo a la familia.
A casi un año desde que se le perdiera el rastro a González Torres, el parlamentario fue enfático al interpretar la importancia de este hallazgo. "La patente no es el auto, y es un indicio claro de que a ella la han secuestrado", aseveró Celedón, subrayando que este nuevo antecedente probatorio "implica muchas cosas" en el marco de la investigación liderada por el Ministerio Público.
En línea con las declaraciones emitidas previamente por la familia y otros personeros locales, el diputado reiteró su convicción de que la desaparición no se trata de un accidente, sino de un acto deliberado y planificado. Según indicó, este hecho "es una represalia de algún grupo organizado por la labor de fiscalización y de velar por la probidad de los organismos públicos que realizaba la concejala".
Celedón manifestó que el hallazgo de la lámina de aluminio en el río Loncomilla, si bien es un avance, "nos exige esforzarnos al máximo para descubrir toda la verdad". Asimismo, el representante del distrito hizo hincapié en la necesidad de entregar certezas tanto al círculo íntimo de la autoridad como a la comunidad en general, argumentando que "lo que la familia y la sociedad exigen es que haya verdad, que se sepa qué pasó con ella, dónde está y quiénes fueron los responsables, única manera de que en definitiva haya justicia".
Finalmente, el legislador concluyó sus declaraciones con un llamado a las instituciones encargadas de la investigación, señalando que "no es aceptable este tipo de procedimientos para personas que cumplen con su deber velando por el bien de toda su comunidad".