A 40 años de su instalación: Histórico reloj Seiko de Curicó continúa guardado en una bodega municipal a la espera de su reparación
Al cumplirse cuatro décadas desde que el emblemático aparato se emplazó en el centro de la ciudad, el patrimonio urbano sigue almacenado por el municipio. Esta situación contrasta con el escenario de Talca, donde un dispositivo similar ya fue recuperado mediante el uso de tecnología inédita.
Este lunes 26 de octubre se cumplen exactamente 40 años desde que finalizó la instalación del emblemático reloj Seiko en pleno centro de Curicó, un hito urbano que se concretó en 1986. El icónico dispositivo fue emplazado originalmente en el perímetro de la Plaza de Armas, específicamente a las afueras de las dependencias del Diario La Prensa, convirtiéndose rápidamente en un punto de referencia y encuentro para los transeúntes.
Este característico mobiliario urbano llegó a la comuna gracias a una donación realizada por la empresa japonesa Hattori Seiko, acción que formó parte de una amplia estrategia de vinculación internacional impulsada por la compañía asiática durante la década de los ochenta.
A pesar de su innegable valor patrimonial y sentimental para la comunidad local, en la actualidad el aparato se encuentra fuera de la vista del público y resguardado al interior de una bodega perteneciente al departamento de inventario municipal.
Según los antecedentes a los que tuvo acceso VLN Radio, el reloj permanece almacenado a la espera de la asignación de recursos o gestiones para ser sometido a un proceso de reparación que permita su posterior reinstalación.
Este panorama evidencia un marcado contraste con lo ocurrido en la vecina ciudad de Talca, donde la capital regional logró recuperar su propio reloj de la misma marca, poniéndolo nuevamente en funcionamiento gracias a la implementación de tecnología de punta, mientras que en Curicó el anhelo ciudadano de recuperar este símbolo sigue en completa pausa.