Más de 40 dirigentes nacionales y regionales de la Federación de Atención Primaria (FERFUMAPS), provenientes de las regiones del Maule, O'Higgins y Valparaíso, se congregaron en la comuna de Curicó para manifestar su preocupación frente a las decisiones económicas del Ejecutivo. La movilización incluyó una jornada de trabajo y la entrega formal de una misiva al delegado presidencial provincial, Óscar Águila, en la cual las bases gremiales exponen su rechazo absoluto a los recortes que afectarán a la salud pública.
La instancia fue liderada por el presidente de FERFUMAPS y representante de CONFUSAM Chile en la región del Maule, Claudio Vásquez Salinas, quien detalló que el ajuste para este año supera los 19 mil millones de pesos en la atención primaria. Sin embargo, advirtió que la proyección del Ministerio de Hacienda hacia el año 2029 contempla una reducción que sobrepasaría los 2,4 billones de pesos. Al respecto, el dirigente fue enfático en criticar la medida, contextualizando con las actuales emergencias que mantienen a recintos de salud aislados o sin conectividad, señalando que "pretender disminuir el financiamiento de la salud pública en esta situación tan precaria de salud es una nefasta medida".
Todo sobre Recortes presupuestarios
En cuanto a las consecuencias directas que este escenario económico tendrá sobre los usuarios, Vásquez explicó que la disminución de fondos mermará significativamente la capacidad de respuesta del sistema. "Impacta directamente en cuanto a la disponibilidad de horas médicas, de horas profesionales para atender a la comunidad usuaria, en la disponibilidad de medicamentos, de insumos, infraestructura, equipos disponibles para poder atender a la población", aseveró el representante gremial.
Desde la entidad sindical recalcaron la gravedad de estas políticas financieras, recordando que más del 80% de los chilenos se atiende en el sistema público y acude diariamente a establecimientos como los CESFAM, CECOSF, postas de salud rural y servicios de urgencia. A juicio de la federación, esta alta demanda y dependencia de la ciudadanía hacia los centros asistenciales locales agrava de forma crítica el efecto de cualquier disminución de recursos destinados a la atención primaria.