En medio de la creciente controversia por la instalación de vendedores irregulares en las inmediaciones del Hospital de Curicó, el alcalde de la comuna, George Bordachar, entregó nuevos detalles sobre las gestiones que se están llevando a cabo para buscar una salida al conflicto.
Durante una entrevista, el jefe comunal confirmó que la municipalidad mantiene las puertas abiertas al diálogo con un grupo específico de comerciantes y adelantó que se está evaluando una posible regularización, aunque de manera acotada. "Estamos todavía con las puertas abiertas para buscar esa solución a algunos de esas personas que han pedido formalmente ese permiso", señaló Bordachar.
Todo sobre Vendedores ambulantes
Consultado sobre si el objetivo final es erradicar completamente el comercio o llegar a un acuerdo, el alcalde reconoció la complejidad del panorama actual. "La situación hoy en día está muy complicada. Hay un sector que se podría habilitar para 10 o 12 personas, pero lo que se está viviendo hoy día es distinto, están usando nuestras áreas públicas", explicó la autoridad.
Bordachar subrayó que cualquier decisión que se tome no será unilateral. La habilitación de este espacio dependerá "mucho del colegio, del hospital y de las vecinas y vecinos del sector". Además, enfatizó que es imperativo "limpiar el hospital".
Ante la duda planteada sobre el riesgo de que, al autorizar a una decena de personas, otros vendedores irregulares se tomen los espacios restantes, el alcalde Bordachar apeló a la organización de los propios locatarios. "Es como en todos los sectores. Ahí las mismas personas son las que tienen que resguardar que sean esos 10 comerciantes para los cuales se les estaría otorgando un permiso precario", argumentó.
Finalmente, la máxima autoridad comunal reconoció que el fenómeno del comercio ilegal está afectando a toda la provincia y que la municipalidad debe buscar "la mejor solución para esa gente y para también las vecinas y vecinos". Para lograr este objetivo, reiteró la necesidad de contar con el apoyo del resguardo policial.