Expertos advierten creciente exposición de Chile a eventos climáticos y exigen mayor financiamiento preventivo
La Asociación Chilena de Ingeniería Geológica manifestó su preocupación por los recientes episodios de remoción en masa, haciendo un urgente llamado a fortalecer los equipos técnicos municipales, descentralizar las capacidades de monitoreo y financiar la ejecución de normativas territoriales para evitar futuras tragedias.
Los recientes deslizamientos y activaciones de quebradas registrados en la zona norte del país y en la precordillera de Santiago evidencian la creciente exposición de Chile a eventos hidrometeorológicos extremos. Según una declaración pública de la Asociación Chilena de Ingeniería Geológica, las consecuencias de estos fenómenos afectan directamente la seguridad de las personas, la infraestructura crítica y la actividad económica. La entidad técnica explicó que en una geografía compleja y vulnerable, el cambio climático está intensificando los riesgos preexistentes, lo que exige fortalecer la investigación de peligros geológicos, mejorar el estándar de las obras de mitigación y avanzar hacia una planificación territorial más resiliente.
Frente a la gestión de emergencias, los especialistas aclararon que los fenómenos aluvionales responden a factores condicionantes conocidos que ya están registrados mediante estudios en mapas de amenaza. En ese sentido, la agrupación fue enfática al declarar que "las precipitaciones no son impredecibles como los terremotos, y por ende los aluviones". Respecto a las transformaciones ambientales, la organización afirmó que el escenario actual implica mayor cantidad de eventos extremos, advirtiendo que este fenómeno "llegó para quedarse y significa que ya no podemos confiarnos de la estadística de lo que ha pasado desde que tenemos datos".
Un aspecto crítico abordado por la organización es la escasez de recursos estatales para implementar y fiscalizar las leyes vigentes en materia de riesgos. Si bien valoraron el avance normativo que instauró el actual Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), lamentaron que estas legislaciones se crearon sin los presupuestos necesarios para ser ejecutadas adecuadamente a nivel local. Asimismo, indicaron que las nuevas guías metodológicas para estudios de riesgo publicadas por el Gobierno resultan ineficaces en aquellas zonas donde los municipios no han actualizado sus planes reguladores en veinte años.
Para enfrentar estos desafíos estructurales de manera articulada, la asociación aclaró que la mitigación no debe reducirse exclusivamente a obras de ingeniería civil, señalando que también implica conservar áreas verdes como amortiguadores y declarar formalmente zonas no habitables por la seguridad ciudadana. Para lograr este objetivo, los profesionales propusieron reforzar los equipos municipales con expertos geocientistas, en una proporción adecuada al tamaño de cada comuna. Finalmente, solicitaron desconcentrar y ampliar la presencia del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) hacia la totalidad de las regiones, ya que actualmente operan solo en siete zonas del país, e instalar equipos provinciales de Senapred fortaleciendo el trabajo con el mundo académico.