"No es el costo de hacer nuestro trabajo": La dura respuesta del Gobierno y Carabineros tras mortal ataque en el Biobío
El General Director de la institución y el Ministro de Seguridad Pública reaccionaron con dureza tras el homicidio del sargento Jaime Urrea Burgos, enfatizando el actual desprecio por la vida por parte de los delincuentes y asegurando que se buscarán las penas más altas para el responsable.
Las máximas autoridades vinculadas al orden y la seguridad del país expresaron su profundo rechazo tras el asesinato del sargento segundo Jaime Urrea Burgos, quien perdió la vida luego de recibir un disparo de escopeta en el cuello mientras atendía una denuncia por violencia intrafamiliar en la comuna de Quilleco. Frente a este trágico suceso, que deja un nuevo mártir en las filas de Carabineros, los representantes del Estado centraron sus declaraciones públicas en la gravedad del acto y en la nula valoración de la vida humana que evidencian los criminales en la actualidad.
Sobre las circunstancias precisas que rodearon este crimen, el General Director de Carabineros, Marcelo Araya, entregó detalles del procedimiento y fue enfático en condenar el nivel de violencia al que se enfrentan diariamente los funcionarios policiales en las calles. Al respecto, el alto mando señaló: "Recibimos el llamado de los hijos de la víctima dando cuenta de que estaba siendo agredida, carabineros concurrió y es en ese escenario en que se produce este fallecimiento". Asimismo, la autoridad policial reflexionó sobre el complejo escenario delictual del país y agregó: "Estamos hablamos de que hay una criminalidad que es absolutamente distinta, hay un desprecio por la vida por parte de los criminales, que no trepidan en matar, que les da lo mismo su propia vida o la de terceros".
Por su parte, el Ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, se sumó a las palabras de pesar y recalcó el valor humano que existe detrás de cada funcionario, recordando además que hace tan solo siete días el país enfrentó una situación de similares características. En su intervención, el secretario de Estado declaró de forma tajante: "La muerte de un carabinero no es el costo de hacer nuestro trabajo, nunca podremos hablar en esos términos, sino que cada carabinero es una vida, hay una familia, hay una historia de servicio atrás".
Bajo esa misma línea, el ministro Arrau aprovechó la instancia para enviar un duro y directo mensaje a quienes atentan contra los agentes de las policías o de las fuerzas del orden, advirtiendo las severas consecuencias judiciales que enfrentará el sujeto que actualmente se encuentra detenido por este homicidio. Finalmente, la autoridad gubernamental sentenció: "Cuando se ataca a un carabinero, cuando se ataca a un funcionario de la Policía de Investigaciones, a un funcionario de Gendarmería de Chile, no es un delito más, lo tomamos como lo que es, un desafío al Estado de Chile. Y por lo tanto, ponemos todos los medios disponibles para resolverlo, para hacer que esa persona cumpla en la cárcel las penas más altas posibles".