Venezuela entregó 13 kilos de uranio altamente enriquecido a EE.UU. en operación secreta

La retirada del material nuclear, que estuvo en el país por décadas como combustible de un reactor experimental, se concretó tras años de planificación y con la participación de organismos internacionales y los gobiernos de Venezuela, EE.UU. y Reino Unido.

03 de Junio del 2026 · 08:27
Venezuela entregó 13 kilos de uranio altamente enriquecido a EE.UU. en operación secreta
BBC Mundo

Por Marco Andrés Retamal

Con información de BBC Mundo

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A finales de abril pasado, un convoy militar venezolano recorrió sigilosamente 160 kilómetros desde el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), en las afueras de Caracas, hasta el puerto de Puerto Cabello. El propósito de esta discreta operación nocturna era escoltar un contenedor con aproximadamente 13 kilogramos de uranio altamente enriquecido (HEU) con destino a Estados Unidos.

La operación de extracción, que se reveló días después, fue el resultado de años de planificación y contó con la colaboración de los gobiernos de Venezuela, Estados Unidos y Reino Unido, además del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El OIEA declaró el 8 de mayo que se trató de "una misión conjunta cuidadosamente planificada, llevada a cabo bajo estrictas medidas de seguridad, ya que este tipo de material nuclear puede representar un riesgo de proliferación o una amenaza para la seguridad si cae en manos equivocadas".

El uranio altamente enriquecido se define como aquel con una concentración superior al 20% de uranio-235. Según Jack Crawford, investigador del Instituto Real de Servicios Unidos (RUSI), este material se utiliza en reactores nucleares para fines pacíficos, como la investigación o la propulsión de submarinos, pero también puede ser empleado en la fabricación de armas nucleares. "Los 13 kg de uranio altamente enriquecido que fueron retirados [de Venezuela] son, teóricamente, suficientes para ser refinados posteriormente y dar lugar a un arma nuclear pequeña, si bien contenían solo poco más del 20% de uranio-235, y el HEU se considera generalmente de grado armamentístico a partir del 90%", explicó Crawford a BBC Verify. Su retirada, añadió, "constituye el esfuerzo internacional más reciente para eliminar de manera proactiva la posibilidad de que uranio altamente enriquecido destinado a usos pacíficos pueda ser adquirido por actores no estatales o gobiernos que busquen desarrollar armas nucleares".

Durante años, los lazos del gobierno venezolano con Irán, Rusia, Cuba y Corea del Norte han generado preocupación en EE.UU. y, según expertos, también en el OIEA. La pregunta surge: ¿cómo llegó Venezuela a poseer uranio altamente enriquecido y por qué lo entregó a EE.UU.?

Los 13 kilogramos de HEU que poseía Venezuela habían sido utilizados como combustible para el RV-1, el primer reactor nuclear de América Latina. Este reactor experimental se instaló a principios de la década de 1960 en el IVIC, en el marco del programa "Átomos para la paz", impulsado por el presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower en los años 50. En 1953, Eisenhower, ante la Asamblea General de la ONU, abordó la amenaza de la tecnología nuclear bélica y los riesgos de proliferación. Propuso entonces poner esta tecnología al servicio de la humanidad, sugiriendo la creación de una agencia atómica bajo la ONU para gestionar el material nuclear con fines pacíficos, como la medicina o la agricultura. "No es suficiente con quitarle esta arma a los soldados. Hay que colocarla en manos de quienes sepan despojarla de su revestimiento militar y adaptarla a las artes de la paz", dijo.

Esta iniciativa sentó las bases para el OIEA y el programa "Átomos para la paz", mediante el cual EE.UU. ofrecía formación y tecnología a países en desarrollo para el uso pacífico de la energía atómica. Poco después, EE.UU. modificó su Ley de Energía Atómica para permitir la exportación de materiales y tecnología nucleares, siempre que los países receptores se comprometieran a no desarrollar armamento. En 1955, el gobierno de Eisenhower autorizó a la Comisión de Energía Atómica estadounidense a proveer a estados del "mundo libre" con material fisible y asistencia para la construcción de reactores nucleares.

En 1956, Venezuela adquirió el reactor RV-1 de una empresa estadounidense, con una capacidad de 3 megavatios, inaugurado en noviembre de 1960. El RV-1 funcionó como reactor de investigación hasta 1991, cuando fue parcialmente cerrado. Según autoridades venezolanas, el cierre definitivo ocurrió en 1997, extrayendo parte del combustible y manteniendo el resto bajo custodia segura hasta ahora. Posteriormente, el reactor se reconvirtió para la esterilización de instrumentos médicos mediante rayos gamma. Durante su operación, el RV-1 utilizó combustible nuclear de EE.UU. y Reino Unido, según el OIEA.

El gobierno británico, participante en la operación, informó que Venezuela había solicitado el retiro del combustible nuclear en 2017, y Reino Unido se sumó a la planificación al año siguiente a petición del OIEA. Sin embargo, la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero parece haber sido un factor determinante para la extracción del uranio. El ministro de Exteriores venezolano, Yván Gil, declaró el 7 de mayo que la operación militar estadounidense para capturar a Maduro "incrementó objetivamente el nivel de riesgo y confirmó la urgencia" de ejecutar la retirada del uranio, solicitada desde hace tiempo por Venezuela. Gil añadió que la operación militar estadounidense afectó las inmediaciones del IVIC, llegando a unos 50 metros del antiguo reactor.

A principios de abril, se inició esta operación secreta con la participación de autoridades venezolanas, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear de EE.UU. (NNSA), el OIEA y el gobierno del Reino Unido. El OIEA, según el comunicado venezolano, fue responsable de supervisar las salvaguardias, la verificación técnica, el acompañamiento institucional y la capacitación del personal venezolano. Las autoridades británicas se encargaron del traslado del uranio enriquecido desde Venezuela hasta la planta de energía nuclear de Savannah River en Carolina del Sur, EE.UU., utilizada para procesar materiales nucleares. Nuclear Transport Solutions, división de la Autoridad de Desmantelamiento Nuclear del Reino Unido, proporcionó el buque de carga Pacific Egret para el transporte. La embarcación dejó de transmitir su ubicación satelital el 11 de abril en Charleston, Carolina del Sur, y una semana después se encontraba en Puerto Cabello, según imágenes satelitales de alta resolución. Imágenes del 4 de mayo mostraron al Pacific Egret, escoltado, en su regreso a EE.UU., donde se encontraba para el 8 de mayo, según imágenes del puerto de Charleston.

"Fue un esfuerzo meticulosamente coordinado, con estrictas medidas de seguridad vigentes en todo momento", declaró la Oficina de Regulación Nuclear de Reino Unido. El Departamento de Estado de EE.UU. también informó sobre la exitosa conclusión de la operación, destacando que hasta inicios de mayo la NNSA había "retirado o confirmado la eliminación de más de 7.340 kilogramos de material nuclear apto para armas".

Según el OIEA, mientras que en las décadas de 1960 y 1970 los reactores de investigación requerían uranio altamente enriquecido, hoy en día se puede utilizar uranio poco enriquecido (LEU), con una concentración de uranio-235 inferior al 20%. Más de un centenar de reactores de investigación y plantas de producción de isótopos médicos en el mundo han sido adaptados para usar LEU o han sido cerrados, permitiendo la recuperación de unos 7.000 kilos de HEU, a los que ahora se suman los procedentes de Venezuela.

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