Una difícil situación vive actualmente una madre nacida en Curicó, Silvia Rosales, quien junto a sus tres hijos con Trastorno del Espectro Autista (TEA) perdieron su casa, tras un incendio que consumió 20 viviendas en San Fernando.
Según relató la mujer, su inmueble resultó totalmente destruido y solo quedó con la ropa que tanto ella como sus dos hijas tenían puesta. En tanto, su hijo mayor de 17 años se encontraba con su padre de vacaciones en el sur.
“Mis tres hijos están dentro del espectro, las chicas son más funcionales y tienen una vida absolutamente normal, pero mi hijo mayor tiene un autismo un poquito más severo, es no verbal. (…) ahora en marzo volvía conmigo porque ingresaba al colegio”, indicó Silvia.
Actualmente, señaló la afectada, “estamos viviendo de allegadas en la casa de mi madre, en una pieza donde en una cama dormimos las tres. No hay espacio para recibir a mi hijo, así que tiene que seguir con su padre, pero eso le resta la posibilidad de volver al colegio. No fue en todo marzo y hasta el momento, mientras no encontremos arriendo, no va a poder acudir en abril”.
Lo anterior, describió Silvia, podría derivar en complicaciones para el joven que asistía a terapias en su establecimiento educacional. Por lo anterior, está buscando arrendar una casa en el centro de San Fernando, sostuvo, ya que “mi mamá vive sola y no queremos vivir tan alejadas de ella”.
De momento, la familia ha recibido apoyo de empresas locales y de la Junta de Vecinos del sector donde estaba su domicilio. Quienes tengan datos para alquilar una vivienda, pueden llamar al teléfono celular +56 9 9675 1988.
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