Con un collar GPS y
en buenas condiciones de salud fue reinsertado ayer en la tarde en la
cordillera de la zona central el puma que fue rescatado, el pasado 2 de enero,
desde una casa particular en la comuna de Lo Barnechea por el Servicio Agrícola
y Ganadero, SAG, en un trabajo conjunto realizado con el personal del Zoo del
Parque Metropolitano.
Se estableció que
se trata de un puma macho juvenil, de aproximadamente 2 años y un peso de 33,5
kilos. Si bien las radiografías arrojaron la presencia de algunos perdigones de
antigua data en su cuerpo, éstos no afectaron ningún órgano del animal.
Por lo anterior, se
determinó su alta médica inmediata para que el ejemplar fuera reinsertado al
hábitat, en este caso, la cordillera de la Región Metropolitana, donde será
monitoreado para evaluar sus movimientos en el medio silvestre.
Al respecto, el
Director Nacional del SAG, Horacio Bórquez, indicó que “tras observar de cerca
su evolución clínica y debido al alto nivel de estrés al cual estuvo sometido,
tanto el SAG como los especialistas del Zoológico Nacional, observarán su
proceso de aclimatación con el medioambiente. Este es un procedimiento que no
se da por finalizado al momento de su liberación, sino que el ejemplar
continuará siendo monitoreado a través del collar satelital con el objeto de ir
observando su evolución”.
Por su parte, la
Directora (S) del Parque Metropolitano, Alejandra Montalba, señaló que “nuestro
equipo realizó todos los chequeos a través de diversos exámenes para
asegurarnos que se encuentre en buenas condiciones para ser reinsertado a su
hábitat. Afortunadamente, los perdigones que encontramos en su cuerpo no
afectaron ningún órgano, los cuales fueron disparados por personas
inescrupulosas que intentaron cazarlo en medio de la naturaleza. Por eso es tan
importante que su reinserción sea lo más alejado posible del ser humano y de
manera tranquila y resguardada”.
Su retorno al
medio, se realizó la tarde de este miércoles 9 de enero, bajo estrictas medidas
de seguridad, tanto para proteger al animal como a los funcionarios que
participaron del operativo, y así evitar someter al puma a una nueva situación
de estrés que pudiera afectarlo.