La proliferación de quejas por parte de vecinos del centro de Curicó, quienes denuncian daños en las calles y problemas de congestión ocasionados por el constante flujo de transporte de pasajeros, reinstaló el debate sobre el futuro del recinto rodoviario. En respuesta a estas inquietudes ciudadanas, el administrador del Terminal de Buses de Curicó, Marco Ramírez, abordó la situación actual de las instalaciones. En primera instancia, el representante aclaró que como entidad privada no han sido notificados formalmente de estos inconvenientes vecinales, indicando que "no hemos recibido nunca alguna inquietud o denuncia".
Frente a la percepción de que la infraestructura actual, construida a mediados de la década de los noventa, ya no da abasto para la cantidad de máquinas que gestiona, Ramírez descartó tajantemente esa teoría. "Esa sensación está equivocada en el sentido de que se hizo chico. Antes de la pandemia, nosotros traíamos un flujo muy constante y positivo, y en donde nos quedaba aproximadamente un margen todavía de un 45% de disponibilidad en el terminal en temas de andenes", detalló el administrador, confirmando que en la actualidad la operatividad es incluso menor a la de esos años.
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En este sentido, desde el recinto reconocieron que los flujos de pasajeros cambiaron drásticamente tras la crisis sanitaria, afectando principalmente los servicios y generando un entorno complejo durante la noche. Según explicó el vocero, "el movimiento nocturno de los buses era muy distinto a lo que se ve hoy. Antes teníamos salidas hasta las 12 de la noche, hoy la última salida con suerte es a las 21:30 horas". Esta merma en la actividad significa que el terminal queda sin mayor flujo a tempranas horas, lo que ha generado preocupación por la seguridad en los alrededores.
Finalmente, respecto a los reclamos por la congestión y los eventuales daños en las vías céntricas, Ramírez desmarcó a la administración del terminal, derivando esa responsabilidad a las autoridades correspondientes. Sobre este punto, argumentó que los departamentos de tránsito "son los que ordenan las calles. Se entiende que ellos son los que nos dirigen, qué sentido tienen las calles, etc", aludiendo a que la organización de la movilidad urbana y los recorridos fuera del recinto escapan de sus facultades.