La reciente aprobación en Estados Unidos del medicamento daraxonrasib, también conocido bajo el nombre comercial de, abre una nueva alternativa clínica para los pacientes que padecen cáncer de páncreas metastásico y que ya han sido sometidos a tratamientos previos. Este fármaco actúa de manera focalizada sobre las señales asociadas al crecimiento de este tipo de tumores, marcando un hito en el abordaje de esta compleja enfermedad.
Al respecto, la investigadora del Centro de Investigación e Innovación Biomédica (CiiB) de la Universidad de los Andes, Francisca Alcayaga, explicó que "daraxonrasib representa un avance importante porque logra bloquear una de las principales señales que impulsan el crecimiento del cáncer de páncreas". Para comprender el impacto de la terapia, la especialista agregó que "en cerca del 90% de los adenocarcinomas ductales pancreáticos, el tipo más frecuente de este cáncer, existen alteraciones en KRAS que favorecen la proliferación de las células tumorales".
Todo sobre Daraxonrasib
La efectividad de esta nueva alternativa quedó en evidencia tras los resultados del ensayo clínico en fase III denominado RASolute 302, el cual se llevó a cabo en 500 pacientes previamente tratados. Los datos arrojaron que la supervivencia mediana de quienes recibieron daraxonrasib alcanzó los 13,2 meses, contrastando positivamente con los 6,7 meses de sobrevida que registran las quimioterapias disponibles. Sobre estos índices, la investigadora Alcayaga detalló que "además, los estudios muestran que aproximadamente un 30% de los pacientes presentó una disminución del tamaño del tumor, en comparación con cerca de un 11% entre quienes recibieron quimioterapia". Pese a las cifras esperanzadoras, la profesional médica fue enfática en advertir que este medicamento no es adecuado para todos los casos, por lo que su aplicación deberá ser evaluada de manera estrictamente individual en conjunto con el equipo oncológico tratante.
Respecto a su posible arribo a territorio nacional, la validación otorgada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) permite su comercialización en Estados Unidos, pero no autoriza de manera automática su distribución y uso en Chile. Para que el fármaco esté disponible en el país, requiere sortear previamente el proceso para obtener el correspondiente registro sanitario por parte del Instituto de Salud Pública (ISP). A este requerimiento regulatorio se suma la barrera económica que podría limitar su acceso. En relación a este punto, la experta concluyó señalando que "el costo mayorista de adquisición informado en Estados Unidos es de US$39.800 por 30 días de tratamiento. Ese valor no necesariamente corresponde a lo que finalmente paga un paciente, pero permite dimensionar el elevado costo del medicamento".