Una milagrosa salvada tuvo un joven trabajador de la caleta de pescadores de Duao, comuna de Licantén, tras colisionar violentamente con un camión cargado con ladrillos en el kilómetro 115 de la ruta J-60, sector Rancura de Iloca.
El automóvil, marca Mazda modelo Artis GLX de color rojo, quedó completamente desintegrado en la parte delantera, motivo por el cual los residentes del sector coincidieron en que el conductor del vehículo menor "se había salvado de milagro".
En una ambulancia, el joven identificado como Sebastián Cornejo, con domicilio en la localidad de Idahue de Licantén, fue atendido en la posta de Iloca.
Cabe señalar que durante más de una hora el tránsito quedó interrumpido en el kilómetro 115 de la ruta J-60, lo que provocó un gran atochamiento de vehículos que transitaban desde Iloca hacia Curicó, porque en el lugar no existe ninguna vía de alternativa cercana y las que hay, como por ejemplo por la subida al cementerio y que baja en Licantén en el sector El Quélmen, no está pavimentada y se encuentra en deplorables condiciones de transitabilidad.
El comandante segundo de la primera compañía de bomberos de Licantén, Matías Rojas, quién llegó al lugar para atender la emergencia, sostuvo que "inmediatamente enviaron unidades debido a que fue un impacto de alta energía", además agregó que "la persona logró salir por su medios, y fue atendida personal médico".
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