Tras dos días de juicio, el Tribunal Oral en lo Penal de Curicó declaró culpable a Bernán Augusto Oliva Concha, mecánico de la empresa San Andrés acusado como responsable del accidente ocurrido en Sagrada Familia en 2015, en el que fallecieron cuatro personas y otras treinta resultaron heridas.
El hecho se registró pasadas las 9:00 horas del 17 de junio de ese año, cuando dos minibuses con pasajeros colisionaron frontalmente en el kilómetro 8 de la ruta K-16, en el sector de La Palma.
Debido al impacto, murió en el lugar el chofer del vehículo de la empresa Expresso, Javier Baudilio Zúñiga Saavedra (36), además de Macarena Ramírez Suarez (31), su hijo de 10 años de edad y Lilian del Pilar Mejías Contreras (43).
De acuerdo al informe elaborado por la Sección Investigadora de Accidentes en el Tránsito (SIAT) de Carabineros de Talca, el minibús de San Andrés presentó un desperfecto mecánico que provocó el bloqueo de una de sus ruedas delanteras, causando que cruzara el eje de la calzada e impactara de frente al otro medio de transporte.
Lo anterior fue atribuido al “incumplimiento grave en las labores de mantención del vehículo”, por lo que se halló culpable al jefe del taller mecánico asociado a la empresa de cuasi delito de homicidio, lesiones graves y gravísimas y de lesiones menos graves.
Por estos hechos, la fiscal, Leticia Flores, solicitó la pena de 541 días de reclusión menor en su grado medio. En tanto, la condena será emitida por el juez del TOP de Curicó en los próximos días.
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