Las evidencias del Ministerio Público para acusar a empresario por homicidio de José Miguel Uribe
En la formalización de Francisco José Fuenzalida Calvo, apuntado como el autor del disparo que mató al joven mientras se manifestaba en la Ruta 5 Sur, influyeron las pruebas balísticas, testimonios y grabaciones de cámaras de seguridad
Peritajes balísticos, declaraciones de al menos cuatro testigos y una completa secuencia de filmaciones de cámaras de seguridad. Estas son las evidencias que presentó en audiencia el Ministerio Público para lograr formalización del empresario, Francisco José Fuenzalida Calvo, como el presunto asesino de José Miguel Uribe Antipani (25), en medio de una manifestación en la Ruta 5 Sur, frente a Curicó.
El análisis de las balas y su trayectoria fueron desarrollados por un equipo especializado de la PDI en Santiago. Estos dan cuenta que la salida del proyectil desde el cuerpo de la víctima representa características morfológicas distintas a la utilización de arma de guerra, los que descartó la autoría del disparo por parte del cabo segundo del Ejército, Juan Carlos Jesús Reyes, quien había sido imputado por el hecho y fue finalmente liberado de todo cargo.
Para la fiscalía de Curicó, el peritaje cobra importancia ya que el calibre de los impactos que quedaron alojados esa noche en un vehículo particular en ese mismo lugar, coinciden con el arma usada momentos antes por Fuenzalida, cuando atacó a otras tres personas en la alameda Manso de Velasco, quienes resultaron lesionadas.
Así lo detalló en la audiencia el segundo fiscal acusador, Jaime Rojas.
Durante los 50 días de investigación, se analizaron todas las cámaras se seguridad del recorrido que hizo esa noche el empresario. Este partió con el baleo en la alameda, hasta donde llegó con su camioneta roja para luego desplazarse a la salida sur de la ciudad, cerca de la rotonda cercana al Servicio Médico Legal. Ahí, a la altura del kilómetro 187 de la carretera, disparó a un grupo de manifestantes, entre los que estaba José Miguel.
Las mismas imágenes de las cámaras sitúan al imputado en todos los lugares descritos. Además, se puede observar cuando, posterior a apretar el gatillo de su arma, huyó por la ruta hacia el norte, donde volvió a ser grabado por los dispositivos de un gimnasio deportivo cuando descendió a la calle de servicio, cerca del camino a Zapallar.
Asimismo, se estableció por medio de testimonios que la presencia de Fuenzalida esa noche en la carretera, fue posterior a los disparos ejecutados por los militares del batallón Bellavista, quienes a su llegada ya comenzaban a retirarse del lugar.
Entre los testigos claves de las indagatorias están Nicolás González, estudiante de la UTAL que se encontraba presente en el momento de los hechos, un comunicador quien se encontraba realizando una transmisión en vivo por Facebook y camioneros de Asudocam, quienes estaban resguardando sus máquinas cerca del lugar.
Con estas pruebas, se procedió a formalizar al empresario por los delitos de homicidio, porte ilegal de armas de fuego y daños, siendo considerado por la justicia un peligro para la seguridad de la sociedad. Por ello, deberá seguir cumpliendo la prisión preventiva en la cárcel de Parral, lugar donde ya se encontraba por los disparos que confesó realizar antes del asesinato de José Miguel.
A horas de esa noche, al ser detenido por los detectives, Fuenzalida Calvo explicó que había actuado motivado por una ira incontrolable hacia los manifestantes, ofuscado por el estallido social en el país. Además, habría señalado que estaba bajo tratamiento médico por bipolaridad y que no se había tomado sus medicamentos, por lo que se sentía “descompensado”.