El Juzgado de Garantía de Talca consideró insuficientes los antecedentes presentados por la Defensoría Penal Pública de esa ciudad, que buscaba sustituir la prisión preventiva que pesa sobre Segundo Manuel Rosales Quezada, alias “El Chundo”. El imputado está encarcelado desde mediados de febrero, al ser acusado como uno de los autores del asesinato de la joven, Aylin Fuentes.
El cuerpo sin
vida de la mujer, de 18 años, fue encontrado a principios de enero pasado en el
río Claro, con signos de golpes y torturas. Al transcurrir un mes desde que fue
formalizado por este crimen, la defensa de “El Chundo” solicitó reemplazar la medida
cautelar que cumple el hombre en la cárcel de Cauquenes, por un arresto
domiciliario total.
Debido al grave
riesgo de encerrar a Segundo Rosales en el penal de Talca, el tribunal estimó
conveniente su traslado al recinto en el que actualmente reside. Sin embargo, el
defensor público, Maximiliano Cares, sostuvo ayer que Gendarmería no habría
dispuesto las medidas de seguridad para garantizar la integridad del detenido.
Cares indicó
además que un sexto involucrado en el asesinato, todavía prófugo de la justicia
y quien presuntamente maneja una red de tráfico de drogas en el sector de la
población San Miguel del Piduco, en Talca, habría amenazado por carta con hacer
daño a “El Chundo” y su familia. La existencia de dicho documento fue
desmentida por el fiscal adjunto, Pedro Salgado, y el abogado querellante que
representa a la familia de la víctima, Mauricio González.
Tras
escuchar a ambas partes, el juez Ricardo Riquelme determinó que no existen
antecedentes que supongan un riesgo para el imputado, ni que justifiquen el
cambio de medida cautelar. Adicionalmente, estableció un plazo de 48 horas a
Gendarmería para informar sobre las condiciones de seguridad y el estado del
detenido.