En el Servicio Médico Legal (SML) de Rancagua eran retirados ayer los restos mortales de una curicana de 37 años de edad, quien murió debido a la irresponsabilidad de un conductor ebrio que impactó al vehículo donde la victima viajaba junto a un grupo de amigos y en plena carretera cinco sur.
Si bien la mortal colisión ocurrió la madrugada del domingo cerca de Rancagua, la joven Tamara Arellano Ibar dejó de existir la tarde del jueves en el hospital de Rancagua, producto de las graves heridas que le dejó el impacto por alcance.
Tamara Arellano, era una trabajadora de la tienda Ripley de Curicó
y había asistido a un concierto musical a
Rancagua y a su retorno, fueron colisionados por el chofer ebrio identificado como
David Zenteno Vidal, el que los hizo
volcar y azotarse contra una reja de contención cuando el grupo volvía a Curicó.
SOBREVIVIENTES
En esta colisión de tránsito quedó con vida y lesiones menores Gabriela Ramos y con heridas más comprometedoras Roberto Calquín.
Fuentes ligadas a la familia denuncian que el conductor
ebrio y que causó tan grave accidente
cerca de Rancagua, quedó libre con algún
tipo de medidas cautelares distintas a la prisión preventiva, ya que al
momento de ser formalizado no se conocía el desenlace de esta historia que
terminó con la muerte de esta curicana y que será velada en la sede social de
población Portales.