A casi un año de
la denuncia por el secuestro de una menor en Licantén, el abogado del único
imputado del caso, José Navarro, adelantó que durante este mes pedirá que se
revise la prisión preventiva de su representado.
“Usted sabe que
el fiscal tiene perfectamente dos años para investigar. Ahora en enero tenemos
una audiencia por allá y lo más probable es que ahora se pida una revisión de
la medida cautelar en Licantén”, dijo el abogado Jorge Arroyo al diario La
Prensa. En ese sentido, el profesional solicitará que se reemplace por arresto
domiciliario total.
Arroyo señaló que
visitó en la cárcel de Rancagua a José Navarro hace algunos días y que lo vio
tranquilo esperando el eventual juicio oral en su contra.
“Lo vi la semana
antepasada y está bien y tranquilo. Está esperando que se hagan las diligencias
respectivas y a la espera de la audiencia”, acotó. No hay que olvidar que la
gran prueba que tendría el Ministerio Público para que haya una condena sería
la presencia de fluidos corporales en la menor.
Sobre esa
situación, el abogado del denominado “Brujo de Licantén”, reiteró sus
suspicacias, pues se habló de ese tema varios meses después de los hechos
registrados en el verano de 2018.
“Esa prueba igual
fue obtenida después de tres o cuatro meses. A mí como abogado defensor todavía
me causa duda que esos fluidos efectivamente correspondan o no a mi
representado. La misma menor en todas sus declaraciones, tanto en el hospital
como en fiscalía, no reconoce que José Navarro se haya acercado con mala
intención o abusado de ella”, puntualizó.
Recordemos que Navarro en
primera instancia fue sólo formalizado por el delito de sustracción de la niña,
pero en mayo pasado se le agregó el ilícito de un presunto abuso sexual en
contra de la menor de 11 años.
Según fuentes del
Ministerio Público, habría certeza de que el acusado cometió un delito de
connotación sexual, aunque en un primer momento el entonces director del
hospital de Curicó, Jorge Canteros, asegurara que no había signos de aquello.
Sus declaraciones fueron a solo horas de la aparición de la niña y su captor,
quien recordemos se entregó a la policía, la cual lo buscó por una semana por
los cerros de la costa curicana.
A casi un año de la denuncia por el secuestro de una menor en Licantén, el abogado del único imputado del caso, José Navarro, adelantó que durante este mes pedirá que se revise la prisión preventiva de su representado.
“Usted sabe que
el fiscal tiene perfectamente dos años para investigar. Ahora en enero tenemos
una audiencia por allá y lo más probable es que ahora se pida una revisión de
la medida cautelar en Licantén”, dijo el abogado Jorge Arroyo al diario La
Prensa. En ese sentido, el profesional solicitará que se reemplace por arresto
domiciliario total.
Arroyo señaló que
visitó en la cárcel de Rancagua a José Navarro hace algunos días y que lo vio
tranquilo esperando el eventual juicio oral en su contra.
“Lo vi la semana
antepasada y está bien y tranquilo. Está esperando que se hagan las diligencias
respectivas y a la espera de la audiencia”, acotó. No hay que olvidar que la
gran prueba que tendría el Ministerio Público para que haya una condena sería
la presencia de fluidos corporales en la menor.
Sobre esa
situación, el abogado del denominado “Brujo de Licantén”, reiteró sus
suspicacias, pues se habló de ese tema varios meses después de los hechos
registrados en el verano de 2018.
“Esa prueba igual
fue obtenida después de tres o cuatro meses. A mí como abogado defensor todavía
me causa duda que esos fluidos efectivamente correspondan o no a mi
representado. La misma menor en todas sus declaraciones, tanto en el hospital
como en fiscalía, no reconoce que José Navarro se haya acercado con mala
intención o abusado de ella”, puntualizó.
Recordemos que Navarro en
primera instancia fue sólo formalizado por el delito de sustracción de la niña,
pero en mayo pasado se le agregó el ilícito de un presunto abuso sexual en
contra de la menor de 11 años.
Según fuentes del
Ministerio Público, habría certeza de que el acusado cometió un delito de
connotación sexual, aunque en un primer momento el entonces director del
hospital de Curicó, Jorge Canteros, asegurara que no había signos de aquello.
Sus declaraciones fueron a solo horas de la aparición de la niña y su captor,
quien recordemos se entregó a la policía, la cual lo buscó por una semana por
los cerros de la costa curicana.