El viernes 28 de diciembre
pasado fue un día particularmente activo en el Centro de Cumplimiento
Penitenciario (CCP) de Linares, luego que personal penitenciario descubriera
movimientos sospechosos de los cinco internos que habitaban la celda número
cuatro, correspondiente al pabellón ocho, ambos de la sección de imputados.
Según informó recién ayer
Gendarmería a través de un comunicado, los hechos quedaron al descubierto a las
19.20 horas, cuando se descubrió que los imputados estaban moviendo un ducto de
ventilación. Al revisar el lugar, se detectó que uno de los imputados retiraba
teléfonos celulares desde el entretecho de la celda.
El director regional de
Gendarmería, coronel Pedro Villarroel, explicó que el alcalde de dicha unidad
penal dispuso el desalojo y allanamiento de la celda, tras lo cual, se
descubrió “por parte del personal a cargo la existencia de un orificio de unos
20 a 25 centímetros”.
La autoridad agregó en la
nota de prensa que esta situación “puso en riesgo las medidas de seguridad del
penal”. Respecto a si los elementos encontrados y la detección de una vía de
evacuación son constitutivos de un intento de fuga, esto no se descartó, pero
sigue siendo materia de investigación por parte de Gendarmería.
El comunicado concluye
señalando que “se dispuso el desalojo de dicha dependencia en forma definitiva
hasta que sea reparada y a su vez ordenó el traslado de los internos
involucrados a otra unidad”. El informe no precisa identidades de los internos
involucrados en el grave incidente.