Preocupación por prolongados plazos para pavimentar tramo restante de la Ruta J-80 y reposición del puente La Laguna
La concejala de Vichuquén, Carolina Díaz, alertó sobre la prolongada espera de más de seis años que implicaría concretar los 6,1 kilómetros faltantes de la vía hacia Llico, sumado a las deficiencias estructurales del actual viaducto, por lo que instó a las autoridades a asegurar el financiamiento de las obras.
La pavimentación de la Ruta J-80 es un anhelo por el que las comunidades han luchado por más de cuarenta años. Aunque en la actualidad se ejecutan obras en una extensión de 29 kilómetros, existe inquietud por el tramo final del proyecto. Según la Dirección de Vialidad, el mejoramiento entre el cruce J-820 (La Quirigua) y la Ruta Costera cuenta con recomendación favorable, pero las obras civiles están previstas recién para el periodo 2030 al 2032, lo cual se mantiene sujeto a disponibilidad presupuestaria. Las expropiaciones necesarias para este avance están contempladas entre los años 2027 y 2029.
Frente a este escenario, la concejala de Vichuquén, Carolina Díaz, expresó su preocupación por los prolongados tiempos de ejecución y el presupuesto asignado para estas labores. "¿Qué va a pasar con esos 6,1 kilómetros, vamos a tener que esperar seis años más?", cuestionó la autoridad comunal, subrayando la urgencia de aclarar si existen los recursos asociados para garantizar las expropiaciones programadas. Díaz enfatizó que se requiere presionar a las autoridades regionales y de gobierno durante la actual discusión de la cartera de presupuesto, indicando que concretar la pavimentación de este sector es una solución definitiva y sumamente necesaria para los vecinos.
Otro punto crítico en el trazado es la actual situación del puente La Laguna, una estructura antigua de una sola vía que mantiene una restricción de peso máximo de dos toneladas. Las inspecciones recientes de Vialidad evidencian que el viaducto, aunque sigue siendo apto para el tránsito de vehículos livianos, presenta daños funcionales medios como corrosión, desprendimientos de hormigón en voladizos y problemas por humedad debido al ambiente salino. A esto se suma el riesgo de seguridad advertido por la concejala Díaz, quien señaló que en el puente han ocurrido accidentes debido a que los conductores no respetan la señalización de ceda el paso.
Para resolver este problema, el proyecto gubernamental contempla la reposición total de la infraestructura por un nuevo puente de 85 metros de longitud, el cual incluirá una calzada de siete metros, bermas de un metro y pasillos segregados de 1,5 metros para mayor seguridad peatonal. Además, el trazado general ya fue sometido a evaluación ambiental y obtuvo una calificación favorable, incorporando medidas para resguardar el ecosistema de la Reserva Nacional Laguna Torca durante su fase de ejecución y operación. Pese a que se solicitó formalmente establecer una mesa de trabajo entre la comunidad, la Seremi de Obras Públicas y la Dirección Regional de Vialidad para analizar estas alternativas técnicas y los plazos estipulados, la autoridad desestimó la instancia, argumentando que no es necesaria dado que el proyecto en su etapa actual de Ficha "RS" ya se encuentra en la cartera próxima de inversiones.