La crisis eléctrica que afecta a diversos sectores de la comuna de Licantén ha generado situaciones límite para la administración municipal, especialmente en el área de la salud comunitaria. Tras el paso del reciente sistema frontal, la lentitud de respuesta y la falta de capacidad técnica por parte de la Compañía General de Electricidad (CGE) desencadenó un insólito episodio en la localidad de Lora, el cual puso en riesgo insumos médicos esenciales para la población local.
Debido a los prolongados cortes de energía que afectaron a la escuela y a la posta del sector durante la noche del domingo, los equipos de respaldo del propio municipio no dieron abasto. Esta situación extrema obligó a las autoridades de Licantén a realizar un operativo preventivo de urgencia para salvaguardar los suministros. De esta manera, se debieron retirar todas las vacunas almacenadas en la bodega de la posta de Lora para trasladarlas rápidamente hacia la localidad de Iloca, con el objetivo de asegurar su viabilidad ante el colapso del generador local.
Todo sobre Sistema Frontal
La indignación de la administración comunal aumentó considerablemente cuando la empresa eléctrica intentó dar una solución provisoria instalando un generador en las afueras del recinto para que este pudiera volver a funcionar. Pese a la urgencia, el personal de CGE que arribó al lugar cometió un error básico de logística que imposibilitó la puesta en marcha inmediata del anhelado equipo de respaldo.
El alcalde de Licantén detalló la frustrante escena que evidenció la falta de preparación de las cuadrillas dispuestas por la compañía para esta contingencia. "Llega la empresa con el generador, pero no llega con los cables para poder conectarse. O sea, tuvieron que volver de Curicó con cables para poder conectar", relató la máxima autoridad comunal.
El edil no ocultó su molestia ante este nivel de negligencia operativa durante una emergencia climática, señalando enfáticamente que "son cosas que son casi irrisorias que han ido sucediendo y, e insisto, la empresa ha dejado bastante que desear". A este episodio puntual en Lora, la autoridad sumó el hecho de que otros generadores dispuestos por la empresa en la zona costera tardaron entre ocho y nueve horas en ser puestos en funcionamiento por las cuadrillas, lo que terminó por motivar el anuncio de acciones legales en contra de la distribuidora eléctrica.