El comercio establecido en el radio céntrico de Curicó atraviesa uno de sus momentos más críticos de la última década. Las históricas calles comerciales hoy reflejan un escenario de contracción económica que se evidencia en la progresiva bajada de cortinas de cientos de negocios, encendiendo las alarmas tanto en el municipio como en las asociaciones gremiales.
Víctor Dacaret, presidente de la Cámara de Comercio de Curicó, calificó la situación actual como "delicada" y advirtió que este fenómeno "no es reciente, sino que viene arrastrando consecuencias severas desde el segundo semestre del año 2025".
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Para dimensionar la gravedad de la crisis, el dirigente reveló que, a esa fecha, "de un universo de 7.700 patentes comerciales en la comuna, 650 no fueron pagadas". Esta contracción ha cobrado víctimas icónicas en la ciudad, obligando al cierre definitivo de negocios que formaban parte del patrimonio comercial curicano, como la histórica "Casa Paillard" y la tradicional tienda "Yarur".
De acuerdo con el análisis de la Cámara de Comercio, existen tres factores principales que están asfixiando a los locatarios: La falta de circulante provocada por una fuerte escasez de trabajo en el área frutícola, motor productivo de la zona, la instalación de al menos 23 "mall chinos" en el centro de la ciudad, los cuales, según el gremio, operan con subvenciones de su país de origen y el explosivo aumento del comercio ambulante, lo que se traduce en una competencia desleal para quienes pagan patentes y arriendos formales.
A este diagnóstico se sumó el concejal Francisco Sanz, quien amplió la mirada hacia las políticas de Estado. La autoridad criticó el manejo financiero a nivel país, señalando que la falta de crecimiento estructural terminó por golpear con fuerza a las comunas. "Efectivamente en Curicó se están cerrando muchos locales comerciales, y eso es un signo inequívoco de crisis económica. Cuando el consumo cae, cuando los consumidores dejan de comprar en el comercio, quiere decir que el circulante, el efectivo, los empleos no están funcionando, y lo primero que cae es el consumo cotidiano", alertó el edil.
Sanz subrayó que Chile lleva más de una década con políticas macroeconómicas erradas que han derivado en crecimientos estancados del 1% al 2%, haciendo crisis total este 2026 con trimestres de cifras negativas.
Para mitigar este escenario, las autoridades locales exigen acciones reactivadoras inmediatas. En el ámbito normativo, el concejal Sanz identificó al actual Plan Regulador como una traba estructural que ha frenado la inversión privada y el desarrollo inmobiliario en el centro desde el terremoto de 2010. Aseguró que es imperante aprobar el nuevo instrumento territorial para atraer grandes proyectos y generar empleos.
Asimismo, instó a la administración municipal a tomar un rol proactivo enfocado en el turismo como motor de flujo económico: "Desde el mundo público, tenemos que ser capaces de seguir con las ferias costumbristas, seguir con las fiestas, seguir con actividades novedosas, cosa de atraer público fuera de Curicó a que visite Curicó, que consuma en Curicó, que aloje en Curicó, que conozca Curicó", propuso Sanz.
Por su parte, frente a la problemática del comercio informal, Víctor Dacaret fue enfático en señalar que el gremio no busca "eliminar" a los ambulantes, sino reubicarlos estratégicamente.
Para ello, recordó el exitoso precedente de 1999, cuando la feria libre que operaba en calle O'Higgins fue trasladada a su actual y definitivo recinto, demostrando que el ordenamiento urbano es posible y beneficia a todos los actores de la economía local.