En su domicilio particular ubicado en el sector Bombero Garrido se produjo el lamentable fallecimiento de Francisco González, reconocido en la comunidad local por ser uno de los últimos sobrevivientes de la tragedia deportiva ocurrida el 31 de diciembre de 1972. El exjugador curicano dejó de existir a los 78 años de edad, como consecuencia de diversas enfermedades propias de su edad.
El fatídico suceso, considerado el peor accidente del que se tenga recuerdo en la zona, ocurrió en la víspera de Año Nuevo cuando un bus que trasladaba a una delegación de jugadores curicanos cayó a las aguas del estero Chimbarongo. De acuerdo a las publicaciones de la época del Diario La Prensa, la horrible tragedia dejó un saldo de 31 personas fallecidas y solo ocho heridos.
Francisco González, quien tenía aproximadamente 24 años a la fecha del siniestro, fue uno de esos ocho heridos que logró sobrevivir a la caída de la máquina. Durante décadas, su figura representó el testimonio vivo de un doloroso episodio que marcó para siempre la historia de la ciudad y del deporte local.
Tras confirmarse su deceso, familiares y cercanos informaron que el cuerpo del exdeportista está siendo velado en la que fuera su casa habitación, emplazada en la intersección de calle Nicaragua con Santa Sofía, en el sector Bombero Garrido de Curicó.