Lluvias primaverales complican a fruticultores del Maule y expertos aconsejan considerar nuevos cultivos
Las constantes precipitaciones están favoreciendo la proliferación de hongos en plena etapa de floración, afectando especialmente a cerezos y manzanos. A esto se suma la creciente competencia internacional en el mercado de la cereza, lo que podría reducir las ganancias de los agricultores locales.
Las recientes lluvias registradas durante esta primavera en la Región del Maule, impulsadas por el fenómeno de El Niño, han encendido las alarmas entre los productores agrícolas de la zona. El ingeniero agrónomo y académico de la Universidad de Talca, Antonio Novoa, advirtió sobre el impacto negativo que este clima está teniendo en diversos árboles frutales, particularmente en cerezos, manzanos y perales, los cuales se encuentran en una fase crítica de su desarrollo.
Según explicó el experto, el principal problema radica en que la humedad favorece la aparición de enfermedades fungosas, afectando la etapa de floración. "El daño fue más grave en las flores de los cerezos y manzanos, porque las lluvias ocurrieron en pleno proceso de floración, esto propicia la aparición de hongos, los cuales se quedan ahí guardados para aparecer durante el periodo de cosecha", detalló Novoa. Esta situación obliga a los agricultores a intensificar las aplicaciones de productos especializados, lo que incrementa significativamente los costos de producción. "El problema de los manzanos es que hay que estar aplicando constantemente productos para controlar un hongo que se llama venturia, y eso se traduce en varias aplicaciones de productos de un alto costo, y lamentablemente hoy el negocio está súper estrecho en cuanto a los márgenes", agregó.
A este complejo panorama climático, que según los pronósticos podría mantenerse hasta diciembre de 2027, se suma un escenario internacional cada vez más competitivo para la exportación de cerezas. Si bien Chile se mantiene como el mayor productor del hemisferio sur, la irrupción de nuevos países oferentes y la dependencia del mercado chino generan incertidumbre. "Las expectativas para las cerezas chilenas son bastante complejas... los cultivos tempranos están apareciendo en distintos lados del mundo, hay otros países que están saliendo más temprano", advirtió Novoa.
Frente a esta realidad, donde los márgenes de ganancia se vuelven cada vez más reducidos, el agrónomo planteó una dura pero necesaria recomendación para aquellos productores que vean su negocio en riesgo. "El negocio de la cereza ya no está dando como antes, lo que se recomienda es buscar otro cultivo, este es un problema bastante complejo porque para nosotros en Curicó, las guindas representan un ingreso potente", concluyó el especialista, destacando la importancia que tiene este cultivo para la economía y el empleo local.