En perfectas condiciones se encuentra Isabella Rivera Fuenzalida, que vino al mundo durante las últimas horas mediante un parto que no estaba planificado para desarrollarlo en la costa , ya que su madre se atendía de manera particular con un médico en Curicó y que debido a la pandemia, le envió un correo comentándole que ya no la podría atender y que su alumbramiento tendría que ser por el hospital y no por pensionado, como deseaba la familia.
En resumen, la pequeña Isabella optó por llegar al mundo antes de la fecha estimada, por lo que su mamá Constanza Fuenzalida comenzó a sentir contracciones estando en su casa en Iloca, debiendo ser asistida por los profesionales de la posta del balneario y de ahí derivada a Licantén, donde se produjo el parto sin ningún tipo de inconvenientes.
Así fue relatado por la hermana de la madre.
Tanto la madre como la bebé hoy se encuentran internadas en Licantén en perfectas condiciones de salud y sobre todo la menor que pesó 3.400 kg y midió 47 centímetros.
Esta familia está muy agradecida de todos los profesionales salud que actuaron diligentemente, y pudieron recibir en la costa y en medio de todas las restricciones que implica la pandemia del coronavirus, a la pequeña Isabella.
La feliz madre seguirá internada por precaución un día más en el Hospital de Licantén, donde dio a luz.