La estabilidad atmosférica que ha predominado en la zona central del país durante los últimos días tiene fecha de término, ya que a partir del próximo jueves 13 de agosto un ciclón extratropical afectará a varias regiones del territorio nacional. Este fenómeno meteorológico provocará precipitaciones y fuertes ráfagas de viento, condiciones climáticas inestables que podrían extenderse durante gran parte del fin de semana.
De acuerdo con las proyecciones meteorológicas, el sistema comenzará a manifestarse durante la tarde del jueves en la región del Biobío y, posteriormente, avanzará de sur a norte hacia la región del Maule. Su desplazamiento continuará durante la madrugada del viernes, momento en el que ingresará a la región de O'Higgins, para luego alcanzar a las regiones Metropolitana y de Valparaíso durante la mañana de esa misma jornada. En cuanto a la magnitud del evento climático, la meteoróloga de Meteored, Laura Batista, anticipó los pronósticos y explicó que "el viernes será la jornada de mayor intensidad, con lluvias abundantes y vientos significativos". Asimismo, los modelos actuales estiman acumulados de entre 30 y 50 milímetros de agua caída en las regiones de Ñuble y Biobío, mientras que las ráfagas de viento podrían llegar a los 70 kilómetros por hora en sectores costeros como el Gran Concepción y la comuna de Constitución.
Todo sobre Sistema Frontal
Pese a que el nombre del fenómeno puede generar cierta preocupación en la ciudadanía, los expertos aclaran que los ciclones extratropicales son eventos habituales en las latitudes medias del planeta y forman parte de la dinámica atmosférica que afecta regularmente a Chile. Según los datos de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR), corresponde a un sistema de baja presión que obtiene su energía a partir de los contrastes de temperatura que están presentes en la atmósfera. Esta importante diferencia térmica favorece la formación de frentes fríos, cálidos y ocluidos, los cuales suelen estar directamente asociados a lluvias, vientos intensos y cambios bruscos en las condiciones del tiempo.
A diferencia de los conocidos ciclones tropicales, como los huracanes o tifones, estos fenómenos extratropicales no se alimentan de aguas cálidas ni presentan una estructura simétrica con un "ojo" claramente definido. Por el contrario, se desarrollan en zonas geográficas donde interactúan masas de aire frío y cálido, generando de esta manera sistemas frontales de gran extensión territorial.