Este miércoles, un bus de dos pisos que fue fiscalizado por personal del Ministerio de Transportes presentó una grave irregularidad en su estructura, dado que tenía su sistema de frenos arreglado con una llave punta corona amarrada con alambres.
La máquina fue inspeccionada a la altura de Paine, en la Ruta 5, mientras se dirigía a la comuna de Licantén en la región del Maule.
En ese lugar, los funcionarios constataron la reparación que no cumple con las normativas, por lo que con apoyo de Carabineros se coordinó el retiro del vehículo e iniciar una investigación.
Tras viralizarse las imágenes, la empresa aludida, Buses Díaz Industrial, emitió un comunicado en el que indica que la compañía “cumple todos y cada uno de los reglamentos, protocolos y leyes de seguridad respecto al traslado de pasajeros y también con la debida atención y responsabilidad al transitar por las carreteras de nuestro país”.
“Prueba de ello, es que no hemos tenido ningún accidente grave que lamentar desde julio del año 2016, fecha en que nuestra empresa inicia sus actividades en el traslado de pasajeros. (…) todos nuestros conductores cumplen con las exigencias legales requeridas afines a su función, además de estar perfeccionándose constantemente”, refiere el escrito.
En cuanto a las condiciones de sus buses, continúa el texto, “las mantenciones se realizan periódicamente cada 20.000 kms o una vez al mes, o cuando alguna situación así lo requiera, siendo el principal objetivo cumplir con la ley vigente, la seguridad de nuestros colaboradores y la de los pasajeros que nos prefieren”.
“Somos una empresa familiar, de raíces Curicanas, cercana, preocupados e interesados siempre en el bienestar y la seguridad de quienes nos prefieren, siendo éste el fin que nos mueve cada día”, cierra el comunicado.
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