Los cánceres de cabeza y cuello representan un complejo desafío sanitario, particularmente en la Región del Maule, donde los especialistas han advertido un incremento en el número de casos y una tendencia preocupante de los pacientes a consultar cuando la patología ya se encuentra en fases avanzadas. Este grupo de enfermedades abarca los tumores que afectan la cavidad oral, tales como la lengua, encías y mejillas, además de comprometer la faringe, laringe, cavidad nasal, senos paranasales y glándulas salivales, excluyendo de esta categoría a los cánceres de tiroides y los tumores cerebrales.
La doctora Dahiana Pulgar, oncóloga, cirujana de cabeza y cuello, y actual vicepresidenta del Colegio Médico del Maule, abordó esta problemática regional señalando que “en la Región del Maule vemos un número creciente de pacientes, muchos de ellos diagnosticados en etapas avanzadas, lo que hace más complejo su tratamiento. Sin embargo, cuando se detectan precozmente, las posibilidades de curación son muy altas”.
Todo sobre Cáncer de cabeza
Respecto a los principales factores de riesgo que desencadenan estas patologías, el consumo de tabaco sigue siendo el predominante, un riesgo que aumenta considerablemente si se combina con la ingesta excesiva de alcohol, ya que ambas sustancias potencian sus efectos nocivos en el organismo. Adicionalmente, en los últimos años se ha detectado un incremento de tumores asociados al virus del papiloma humano (VPH), los cuales afectan principalmente la zona de la orofaringe, presentándose incluso en personas más jóvenes y sin antecedentes de tabaquismo. A esto se suman otros elementos como la exposición prolongada al sol, que incide en el cáncer de labio, la deficiente higiene bucal y ciertas exposiciones de carácter laboral.
En cuanto a las señales de alerta, la especialista médica detalló una serie de síntomas que no deben ser ignorados si se mantienen por más de dos o tres semanas. Dentro de este espectro se encuentran las úlceras en la boca que no cicatrizan, el dolor o dificultad al tragar, las alteraciones persistentes en la voz, la aparición de bultos en la zona del cuello, el sangrado inexplicable por la boca o nariz, y el dolor de garganta o sensación de mantener un cuerpo extraño de manera prolongada. Frente a este cuadro clínico, la profesional fue tajante: “La presencia de cualquiera de estos síntomas amerita una evaluación médica. No se debe esperar que desaparezcan solos”.
El diagnóstico oportuno resulta vital, ya que detectar la enfermedad en sus etapas tempranas permite implementar tratamientos menos agresivos, con mejores resultados funcionales y mayores probabilidades de curación. Por el contrario, un diagnóstico tardío conlleva someter al paciente a cirugías más extensas y a la aplicación de radioterapia o quimioterapia, lo que genera un impacto negativo considerable en la calidad de vida y en funciones esenciales como hablar o comer. Para prevenir estos complejos escenarios, las recomendaciones se centran en abandonar el tabaquismo, moderar el alcohol, mantener controles odontológicos periódicos, protegerse del sol y promover la vacunación contra el VPH.
Finalmente, la vicepresidenta del Colegio Médico del Maule emitió un directo mensaje preventivo a la comunidad, instando a las personas a que “escuchen a su cuerpo. Si tienen una lesión en la boca que no sana, una ronquera que persiste o aparece un bulto en el cuello, no esperen semanas o meses para consultar”. Para cerrar, la facultativa recalcó que “un diagnóstico precoz puede significar un tratamiento más simple, preservar funciones tan importantes como hablar o tragar y, lo más importante, aumentar significativamente las posibilidades de curación. La prevención y la consulta oportuna pueden salvar vidas”.