La competencia en el ámbito de la inteligencia artificial (IA) se expande más allá de los modelos y el talento, alcanzando ahora los mercados financieros. Empresas de la talla de Anthropic, OpenAI y SpaceX se preparan para realizar salidas a bolsa, un movimiento que, según analistas, podría redefinir tanto el panorama tecnológico como el de las inversiones globales.
Este escenario se da en un contexto de intenso apetito de los inversionistas por el sector tecnológico, un interés que ha catapultado a gigantes como Nvidia, Microsoft, Alphabet y Amazon a nuevas alturas.
El analista tecnológico Dan Ives, de Wedbush Securities, anticipa que la entrada de estas compañías dará un nuevo impulso a Wall Street, que ha mostrado una tendencia alcista y ha marcado récords recientemente, a pesar de las tensiones geopolíticas.
Ives enfatizó en un informe que "La IA será el principal motor de crecimiento de los mercados tecnológicos en los próximos años".
La atención se centra en Anthropic, creadora del asistente Claude, cuya valoración privada alcanzó los 965 mil millones de dólares tras una reciente ronda de financiamiento. Esta cifra la sitúa por encima de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, que tiene una valoración de aproximadamente 852 mil millones de dólares, según reportes de la cadena CNBC.
En conjunto, las valoraciones de Anthropic, OpenAI y SpaceX superan los tres billones de dólares, una cifra que las posicionaría entre las corporaciones más valiosas a nivel mundial por capitalización bursátil.
Sin embargo, existen incertidumbres sobre el valor real de estas empresas, considerando las enormes inversiones necesarias para el desarrollo de modelos avanzados de IA, que abarcan desde centros de datos y chips especializados hasta infraestructura energética y personal altamente calificado.
Esta vorágine de gastos ha llevado a estas compañías a buscar nuevas fuentes de financiación. Como explicó Ives, "Estamos ante compañías que necesitan un volumen de capital sin precedentes para sostener su crecimiento, lo que hacía inevitable que en algún momento mirasen hacia los mercados".
Riesgo de correcciones en el horizonte
La entrada de nuevos inversores podría reavivar el debate sobre si existe un entusiasmo desmedido en torno a la IA.
La analista Sonali Basak, de iCapital, advierte que "Las valoraciones reflejan expectativas de crecimiento muy elevadas, lo que aumenta el riesgo de correcciones si no se materializan los beneficios".
Además, Basak señala que, al cotizar en bolsa, estas empresas estarán sujetas a una mayor presión por parte de los accionistas para cumplir con resultados trimestrales, previsiones de crecimiento y objetivos de rentabilidad, ya que "quedarían sometidas a una mayor presión por parte de los accionistas para cumplir expectativas".
En el ámbito de la IA, la regulación también jugará un papel crucial, especialmente en Estados Unidos, donde ya se han implementado medidas para reforzar la transparencia.
SpaceX: ¿La mayor salida a bolsa de la historia?
Mientras tanto, el mercado sigue de cerca los pasos de SpaceX, cuya salida a bolsa está prevista tentativamente para el 12 de junio, aunque la compañía no ha oficializado la fecha.
La empresa de Elon Musk, valorada en unos 800 mil millones de dólares en rondas privadas, podría alcanzar una valoración de hasta 1,77 billones de dólares en su debut bursátil, según una estimación de 135 dólares por acción presentada ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC).
La compañía aeroespacial, que también incursiona en IA a través de proyectos como xAI, planea recaudar aproximadamente 75 mil millones de dólares vendiendo menos del 5 por ciento de su capital. De concretarse, superaría la salida a bolsa de la petrolera estatal Saudi Aramco en 2019.
Por su parte, Morningstar, firma de análisis de inversiones, situó su valor razonable en torno a los 780 mil millones de dólares, una cifra inferior a la estimación de SpaceX.
Nicolas Owens, analista de Morningstar, comentó que "El entusiasmo en torno a la salida a bolsa de SpaceX puede generar un fuerte impulso inicial, pero plantea dudas sobre su valoración".
Un primer obstáculo surgió cuando S&P Dow Jones Indices (S&P DJI) decidió mantener sin cambios los requisitos de acceso al S&P 500, el principal índice bursátil mundial, dificultando así una rápida incorporación de SpaceX.
S&P DJI también se negó a flexibilizar los requisitos de rentabilidad y capital flotante para las denominadas "megacaps", manteniendo la exigencia de registrar beneficios bajo los principios contables estadounidenses (GAAP) tanto en el último trimestre como en el conjunto de los cuatro trimestres más recientes.
Según la documentación presentada para su salida a bolsa, SpaceX registró pérdidas de 4.940 millones de dólares en 2025, a pesar de un crecimiento del 33 por ciento en sus ingresos, que totalizaron 18.670 millones de dólares.
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