Tras la inquietud por la propagación del coronavirus en el país y las formas de evitar su contagio, son muchas las personas que comenzaron a fabricar sus propios insumos debido al desabastecimiento, siendo el alcohol gel y mascarillas las principales necesidades.
Sin embargo, Gabriel González, curicano cuya profesión es mecánico industrial, egresado de la Universidad Federico Santa María, fue más allá y tras meses de trabajo, construyó el primer respirador artificial en la ciudad. "Esto nació por la necesidad que existe en el país. Mi madre es una persona de la tercera edad y yo me pregunté qué puedo hacer para ayudar", señaló.
Tras finalizar el primer aparato construido íntegramente en Curicó, el profesional explicó la forma que tiene operar: "Esto funciona con un compresor, el cual arroja aire a través de un cilindro neumático que hace bombear el resucitador y al presionarlo, tira aire a los pulmones", explicó.
A pesar de dar por finalizado el primero de estos dispositivos, González quiere construir más con el objetivo de realizar donaciones a quienes lo necesiten. "Ojalá los empresarios o el municipio me puedan ayudar. La idea es cumplir con todos los puntos que exige la OMS (Organización Mundial de la Salud), para que no tenga fallas y sean 100 por ciento efectivos", sostuvo.