La última encuesta Cadem revela que la aprobación del Presidente José Antonio Kast ha descendido a su mínimo histórico de 26%. La desaprobación alcanzó el 65% en octubre, configurando el peor mes para Kast. La caída se observa en todos los segmentos, afectando especialmente a quienes votaron por él en segunda vuelta. Respecto al ministro de Justicia, Fernando Rabat, el 70% de los encuestados se opone a que continúe en su cargo y el 78% desaprueba su gestión. El pesimismo generalizado se acentúa, con un 71% creyendo que el país avanza por mal camino, el nivel más alto desde marzo. La preocupación por el empleo es elevada, con un 92% calificando la situación laboral como mala o muy mala.
La última encuesta Cadem revela que la aprobación del Presidente José Antonio Kast ha descendido al 26%, lo que representa su nivel más bajo hasta la fecha. Esta cifra marca una caída de tres puntos respecto a la medición anterior y un retroceso acumulado de siete puntos desde que se inició el caso relacionado con la reducción de penas a condenados por delitos sexuales contra menores, decisiones firmadas por el ministro de Justicia, Fernando Rabat.
Durante el mes de octubre, la aprobación promedio del mandatario se situó en un 30%, mientras que la desaprobación alcanzó el 65%, configurando el peor mes para Kast en su gestión. Esta disminución se observa en todos los segmentos demográficos, afectando especialmente a quienes votaron por él en segunda vuelta, a los sectores de clase media y a aquellos identificados con la derecha. Entre los jóvenes de 18 a 34 años, la aprobación apenas llega al 15%.
En cuanto a la permanencia del ministro Rabat, un 70% de los consultados se manifestó en desacuerdo con la decisión del Presidente de mantenerlo en su cargo. Adicionalmente, el 78% desaprueba la gestión del ministro de Justicia. Un 81% de los encuestados considera que se debió sopesar tanto el criterio jurídico como las consecuencias políticas y sociales de la medida. Asimismo, el 55% estima que este asunto fue la noticia más relevante de la semana, y un 43% lo señaló como el personaje destacado.
El pesimismo generalizado también se acentúa, con un 71% de los encuestados creyendo que el país avanza por un mal camino, el nivel más alto desde marzo. El 68% anticipa el futuro con pesimismo, cifra que no se veía desde marzo de 2015. La evaluación de la situación económica personal y familiar es negativa para el 60%, y el 82% considera que la situación económica de los consumidores es desfavorable, ambos indicadores en sus puntos más altos desde marzo.
La preocupación por el empleo es elevada, con un 92% calificando la situación laboral en el país como mala o muy mala. El desempleo se posiciona como la segunda mayor inquietud económica personal y familiar (27%), superado únicamente por el alza de los precios (34%). El 71% de los encuestados expresa preocupación por la estabilidad de su trabajo o el del jefe del hogar, la cifra más alta desde enero de 2025. La principal emergencia laboral, según el 54% de los consultados, es la falta de generación de nuevos puestos de trabajo por parte de las empresas, seguida por los despidos masivos o la inestabilidad laboral (43%) y las dificultades para reincorporarse al mercado laboral tras una pérdida de empleo (34%).