Impávidas quedaron las trabajadoras de un local de comida y los transeúntes del sector de avenida Camilo Henríquez, en Curicó, luego de verificar durante la tarde de este martes que la persona fallecida tras ser atropellada por un tren de pasajeros no correspondía a quien creían. En un principio, testigos del fatal accidente habían señalado a los medios de comunicación que la víctima era un conocido adulto mayor del sector, apodado "El Tata", quien habitualmente transita por el lugar.
La confusión se disipó cuando el propio involucrado reapareció en la zona. Al ser contactado, el hombre explicó que se había ausentado temporalmente de su habitual espacio, donde pide limosnas, con el objetivo de ir a cortarse el pelo. Sobre su sorpresivo regreso a las inmediaciones de la intersección de avenida Camilo Henríquez con calle Maipú, el conocido vecino comentó que "todo el mundo lo miraba y lloraban junto a él", dando cuenta de la profunda conmoción que había generado el rumor de su deceso.
Todo sobre Accidente ferroviario
Paralelamente, se logró esclarecer la dinámica y la identidad de la verdadera víctima de este lamentable suceso. Según los antecedentes confirmados, el fatal accidente ocurrió unos metros más al norte del peligroso cruce ferroviario, cuando una persona se acercó a la vía férrea para orinar, instante en el que fue alcanzada por la máquina de pasajeros que se desplazaba en dirección a Santiago, perdiendo la vida de manera instantánea en el lugar.
Finalmente, se corroboró que el fallecido corresponde a Víctor Mejías Reyes, un adulto mayor de 72 años con domicilio en el sector de El Llano, en la vecina comuna de Rauco. De acuerdo con la información preliminar aportada por sus familiares y círculo cercano, la víctima presentaba problemas de audición, una condición que asoma como un factor determinante a la hora de explicar por qué no logró advertir la proximidad y el sonido del tren.