Una nueva formalización de cargos por el delito de estafa enfrentó este viernes el abogado curicano Cristián Emilio Cabrera Díaz, quien esta vez fue obligado por el tribunal a comparecer de manera presencial. El profesional fue forzado a abandonar la modalidad telemática vía Zoom, la cual acostumbraba utilizar en otras investigaciones que se siguen en su contra, logrando eludir las audiencias mediante la presentación de certificados médicos.
El imputado se presentó en los tribunales para oír los cargos formales de una nueva investigación penal abierta por el Ministerio Público, originada por denuncias de clientes que aseguran haberle entregado dineros para gestiones profesionales que nunca habría ejecutado. Tras la audiencia, Cabrera quedó sujeto a medidas cautelares distintas a la prisión preventiva y abandonó las escaleras del recinto judicial bajo un silencio absoluto, cubriendo su rostro con una mascarilla para evadir a la prensa y a las víctimas presentes.
Todo sobre Abogado fraudulento
Sin embargo, el proceso estuvo marcado por la intervención de una nueva presunta víctima. Se trata del comerciante curicano del rubro nocturno, Jhony Vásquez Zambrano, quien asistió a la audiencia como público y no dudó en interpelar al abogado. A la salida del tribunal, Vásquez relató su cruda experiencia: “Yo soy una víctima de él, y lo vengo persiguiendo desde el 2024. Yo tengo negocios nocturnos, y él fue nuestro abogado y contador, y me robó 38 millones de pesos”.
El comerciante detalló el mecanismo que habría utilizado el profesional para engañarlo, asegurando que gran parte del dinero estaba destinado al pago de sus obligaciones en el Servicio de Impuestos Internos (SII). “Nosotros nos dimos cuenta con mi señora que él nos había robado bajo el pretexto de cumplir con Impuestos Internos. Las cifras no calzaban con los montos que habíamos facturado y cuando fuimos a ver el estado de nuestra empresa estabamos hasta el cuello”. Vásquez explicó que, frente a estas irregularidades, decidieron interponer la demanda hace más de dos años, entregando toda la evidencia, incluyendo comprobantes de transferencias y un pendrive con todos los datos a la Fiscalía, sin embargo, acusó que “no han hecho ni una cosa”.
Tras ser increpado en la vía pública, Cabrera habría intentado, según el testimonio de la víctima, utilizar la misma estrategia que con otros denunciantes: ofrecer un acuerdo extrajudicial. “Él me dijo que podríamos reunirnos para negociar un acuerdo, a lo que yo me negué".
La víctima expresó su frustración ante la aparente impunidad del abogado, quien “está con arresto domiciliario y lo veo salir tranquilamente de aquí sin ningún resguardo”. Cabe destacar que esta nueva formalización se produjo justo cuando se cumplía un año desde que el abogado fue sometido a prisión preventiva, medida que posteriormente fue revertida por los problemas de salud que argumentó padecer.