Cerca del mediodía de este viernes 31 de julio, personal de Gendarmería de Chile que cumplía funciones en el Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP) de Talca, específicamente en el patio del módulo 02, logró frustrar un intento de ingreso de drogas y elementos prohibidos mediante la técnica conocida como "pelotazo".
Los funcionarios de servicio detectaron y reaccionaron con rapidez tras notar lanzamientos provenientes desde el exterior del recinto. Tras interceptar los envoltorios que cayeron en el patio, el personal procedió a su revisión pormenorizada. El operativo culminó con la incautación de un total de 26 bolsas contenedoras de una sustancia de color ocre y treinta y ocho bolsas con una sustancia vegetal de color verde, presumiblemente estupefacientes. Además, el personal decomisó accesorios para telefonía móvil, consistentes en cinco cargadores completos y cinco cables USB.
Todo sobre Pelotazos
Respecto a este nuevo intento de vulnerar la seguridad del penal, la Directora Regional de Gendarmería, coronel Pabla Arias Díaz, destacó el trabajo preventivo del personal, señalando que "acá debemos destacar el actuar oportuno del personal de turno del Centro de Cumplimiento Penitenciario de Talca, con lo cual Gendarmería impidió el ingreso de drogas y elementos prohibidos, que es parte de nuestro trabajo de inteligencia, seguridad y combate del crimen organizado".
La coronel Arias Díaz también resaltó la labor de inteligencia que se viene realizando de manera coordinada con otras instituciones para enfrentar esta problemática de manera integral: "Destacar que, desde el año pasado, estamos realizando un trabajo de inteligencia en coordinación con las policías y con Fiscalía, no solo para detectar el lanzamiento, sino para identificar a quienes cometen este delito y aumentar las detenciones, con el fin de que sean sancionados y juzgados por los tribunales de justicia", añadió la autoridad regional.
La técnica del "pelotazo" se reitera como una realidad en diversas unidades penales a lo largo del país, siendo los Centros de Cumplimiento Penitenciario de Talca y Curicó los recintos más afectados por este tipo de delito a nivel regional.