Álvaro Mauricio Valdés | Periodista
Ha llegado marzo y por ende, el reinicio de las actividades laborales, académicas y educacionales.
Para muchos “la vuelta a clases se teme”.
Se pasa de un período de descanso a un de “retorno a la rutina normal”, lo que implica un natural estrés tanto para padres y apoderados, como para sus hijos e hijas.
La Psicóloga de la Universidad Autónoma de Chile, Magister Paulina Gaspar, expresó que lo esencial es vivir este proceso
“hay que predisponerse positivamente a vivir este retorno a clases recordando a los niños las vivencias que esto implica como compartir con amigos y profesores. También revisar las áreas en que hubo fallas en el año anterior, ya sea en el rendimiento escolar o la disciplina en la sala de clases, proponiendo estrategias de cambio”.
Más adelante, la Directora de la Escuela de Psicología de la referida casa de estudios superiores, señaló que
“si significamos el regreso a clases como algo negativo y estresante, es muy probable que dejemos los preparativos para último minuto, lo cual finalmente estresará a toda la familia. Nuestras opiniones negativas serán aprendidas por los hijos quienes imitan nuestros comportamientos y actitudes, asociando las clases con una situación tensa”.
A los niños hay que prepararlos.
Lo ideal es adelantar la hora de acostarse en 15 ó 30 minutos.
Aquello estimulará el sano descanso, el buen despertar y la motivación por un tiempo que es placentero en la medida que lo propongamos hacerlo.]]>