Preocupación existe entre los habitantes de Iloca, luego de que se registraran diversos derrumbes en la nueva ruta vial durante la jornada del viernes, todo esto, a pesar de las escasas precipitaciones que afectaron a la zona.
Vecinos del sector y usuarios recurrentes de la ruta manifestaron su inquietud, precisando que el sistema frontal de la semana pasada dejó menos de 30 milímetros de agua caída, una cantidad considerada baja y que, en teoría, no debió ser lo suficientemente intensa para generar los deslizamientos y anegamientos que terminaron dañando distintos caminos secundarios de la costa.
Todo sobre Alerta por precipitaciones
Cabe recordar que los incidentes se registraron en la primera etapa del ambicioso proyecto vial diseñado para unir por la costa a las regiones del Maule y O’Higgins.
+Lo más preocupante para la comunidad y las autoridades locales es el pronóstico meteorológico para esta semana. Se estima que entre el miércoles 15 y el martes 21 de julio (un período de siete días ininterrumpidos), podrían caer más de 250 milímetros de agua lluvia en el litoral curicano.
Frente a este escenario extremo, y considerando la fragilidad mostrada por el terreno con lluvias menores, no se descarta la posibilidad de cortes abruptos de rutas en medio del fenómeno climático.
Otra situación que mantiene en vilo a las autoridades de emergencia en la zona es la proliferación de viviendas y cabañas de veraneo construidas directamente en las laderas de los cerros del litoral. Esta franja de riesgo se extiende desde Lipimávida por el norte, hasta el sector de La Pesca por el sur.
El temor de los vecinos está fundamentado en la historia reciente de la costa maulina. Durante los destructivos temporales registrados en los inviernos de 2023 y 2024, la saturación de los terrenos provocó severas remociones en masa en el borde costero, deslaves que terminaron sepultando algunas construcciones bajo toneladas de rocas y lodo.