Inspectores de la Dirección de Obras del municipio de Curicó, acompañados de funcionarios de Carabineros, notificaron a los habitantes de la toma ilegal del terreno en la ribera del río Guaiquillo que las viviendas que han levantado serán demolidas, en un plazo de diez días corridos.
La acción, solicitada por el alcalde, Javier Muñoz, se sustenta en un decreto que apunta que estas edificaciones no cuentan con permiso de construcción ni recepción municipal, incumpliendo normas de adosamiento, distanciamiento mínimo, usos de suelo, habitabilidad, seguridad y estabilidad.
Lo anterior, indica el escrito, contraviene expresamente las disposiciones de la Ley General de Urbanismo y Construcciones, además del Plan Regulador Comunal vigente. Asimismo, se indica que las casas están emplazadas en zonas inundables y de área verde.
Sobre la medida asumida por el municipio, el director de Obras, Thelmo Mora, señaló que se ha considerado que las condiciones de la toma ponen en riesgo a las familias, incluyendo a menores de edad.
“El ánimo del alcalde es crear conciencia en la gente, darle la posibilidad por lo menos de razonar un poco y tratar de que ellos, de forma voluntaria, puedan desarmar, en forma tranquila y programada, para que puedan irse a un lugar más seguro”, comentó Mora.
Según el director, las viviendas son de material ligero, la mayoría de madera con tabiquería de 2x2 o de 2x3 con tinglado, lo que no da cumplimiento con la resistencia al fuego y otros temas estructurales.
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