La mañana de este martes se discutía en los tribunales de Curicó el futuro de la empresa de Fideos Suazo, donde los acreedores votaban la continuidad del giro por un plazo máximo de dos años.
Si no se lograba una continuidad de la tradicional empresa, más de 150 familias de Curicó, Teno y Molina quedarían en total desamparo y claramente aumentaría la cesantía a nivel provincial.
Mientras se desarrollaba este trámite en el primer juzgado de letras de Curicó, en las afueras se manifestaba bulliciosamente un grupo de trabajadores que denunciaban haber sido engañados por los abogados de la compañía Suazo.
Acusan que esto corresponde a una quiebra programada por parte de las familias a cargo de la tradicional empresa curicana.