A cumplir penas que suman poco más de 16 años de cárcel efectiva fue condenado Hernán Humberto Orellana Araya, autor material de los delitos de femicidio frustrado, lesiones graves y porte ilegal de arma de fuego, ilícitos perpetrados durante una violenta jornada en mayo de 2023 en Constitución.
De acuerdo con los antecedentes expuestos en el juicio, los hechos se desencadenaron cuando el imputado, ofuscado por los celos, se dirigió armado hasta el domicilio de una primera víctima en el sector de Papirúa. Sin mediar diálogo alguno, le disparó en la puerta de su vivienda con una escopeta calibre 12. El afectado resultó con lesiones de gravedad a raíz de una fractura y diversas heridas en su brazo derecho, dejándolo con pérdida parcial de movilidad.
Todo sobre Condena por femicidio frustrado
Tras este primer ataque, Orellana Araya continuó su recorrido portando el arma de fuego en busca de su cónyuge, quien intentaba resguardarse al interior de la posta rural del sector de Pellines.
El fiscal jefe de Constitución, Alberto Gallegos, entregó los detalles de la agresión contra la mujer y el resultado del proceso judicial que se extendió por varios días en el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Talca. "La tomó fuertemente de las ropas, arrojándola al suelo, para posteriormente arrastrarla hasta el exterior de la posta rural, en donde, utilizando la escopeta que éste portaba, le disparó a la víctima, causándole lesiones que pusieron en riesgo su vida", relató el persecutor.
Gallegos agregó que, gracias a las pruebas aportadas por el Ministerio Público y el trabajo de la Policía de Investigaciones (PDI) y la Sección de Investigación Policial (SIP) de Carabineros, se logró un veredicto condenatorio contundente.
Dada la extensión y gravedad de las penas privativas de libertad impuestas, la justicia determinó que el condenado deberá cumplirlas en su totalidad de manera efectiva, sin posibilidad de acceder a beneficios alternativos.
Adicionalmente, el tribunal dispuso la toma de muestras biológicas del sentenciado para determinar su huella genética, con el objetivo de ser incluido en el Registro Nacional de Condenados.