Dirigente agrícola advierte profunda crisis productiva en el Maule y exige medidas urgentes al Gobierno
Juan Baeza, representante del gremio en la zona, detalló las catastróficas mermas en los huertos cereceros y advirtió sobre la masiva pérdida de empleos. Además, explicó el simbolismo tras la comentada entrega de una herramienta de juguete al Ministro de Agricultura y solicitó una mesa de trabajo efectiva para enfrentar el endeudamiento del sector.
Juan Baeza, representante de Agricultores Unidos en el Maule, advirtió sobre una profunda crisis productiva y económica que afecta al sector agrícola de la región, especialmente en comunas como Sagrada Familia y Talca. Detalló que los huertos de cerezos han sufrido mermas de hasta el 80% de su cosecha debido a eventos climáticos, lo que provocará una masiva pérdida de empleos, reduciendo la contratación de personal de 500 a solo un centenar en algunos predios. Además, señaló el asfixiante aumento de los costos operativos, como el combustible, y criticó la falta de conocimientos técnicos del Ministro de Agricultura, a quien entregó una herramienta de juguete como símbolo de su descontento. Baeza exige al Gobierno la conformación de una mesa de trabajo efectiva para enfrentar el endeudamiento del sector y denunció la desigualdad frente a las grandes empresas exportadoras.
Una grave crisis económica y productiva está golpeando a la agricultura en la Región del Maule, escenario que ha motivado a los dirigentes locales a alzar la voz frente a las autoridades nacionales. Juan Baeza, líder de Agricultores Unidos y representante de los productores afectados, expuso la dramática situación que enfrentan diversas comunas como Sagrada Familia, Río Claro, Talca, Colín y Pencahue, donde los últimos eventos climáticos han mermado drásticamente la producción. Según el vocero, existen predios que perdieron entre el 60% y el 80% de su cosecha de cerezas a causa de las recientes granizadas y lluvias, lo que inevitablemente desencadenará un desastre financiero para el sector agrario.
El impacto de estas mermas se reflejará directamente en la empleabilidad de la provincia, provocando una cadena de consecuencias que afectará también al comercio local. El dirigente ilustró esta profunda problemática señalando que aquellos huertos que habitualmente contrataban a cerca de 500 trabajadores para la temporada de cosecha, este año apenas podrán dar ocupación a un centenar de personas. A esta drástica caída en la producción se suma el asfixiante aumento en los costos operativos, especialmente en el precio de los combustibles, ejemplificando que llenar el estanque de un tractor pasó de costar $100 mil a $180 mil pesos.
En el marco de esta crisis, Baeza protagonizó recientemente un mediático emplazamiento al Ministro de Agricultura, a quien le hizo entrega de una caja de herramientas de juguete durante una visita oficial a la comuna de Sagrada Familia. El dirigente explicó que este acto fue un simbolismo para manifestar el descontento ante la falta de conocimientos técnicos de la autoridad de turno. "La agricultura chilena no puede tener un abogado como ministro de Agricultura", señaló tajantemente, argumentando que se requiere de un ingeniero o técnico que comprenda de nutrientes y nociones climáticas para dimensionar lo que sufren las plantas.
Pese a haber sostenido cuatro reuniones formales con el titular de la cartera agraria, Baeza aseguró que hasta el momento no se ha concretado ninguna solución real ni efectiva para los productores de la zona. El representante gremial exigió la conformación inmediata de una mesa de trabajo que permita equilibrar las condiciones del rubro, denunciando una fuerte desigualdad frente a las grandes empresas exportadoras. "No puede ser que una agroindustria tenga millones de pesos de utilidades y un agricultor esté lleno de deudas", enfatizó el dirigente, advirtiendo que muchos trabajadores del campo quedarán en el camino de cara a esta temporada.
Frente a la posibilidad de radicalizar las manifestaciones por la inacción estatal, el vocero descartó de plano la paralización de sus actividades o la interrupción de las rutas. "No quiero paros, no quiero un segundo estallido social, nosotros lo que queremos es conversar con el gobierno", declaró Baeza, instando al Ejecutivo a abandonar la tozudez y a escuchar al 95% de la masa trabajadora del país que se ve obligada a subsistir con seiscientos mil pesos mensuales. En esta misma línea, confirmó que diversas agrupaciones, como pequeños transportistas y gremios de furgones escolares, se están uniendo a su causa por un descontento generalizado, tomando expresa distancia de la cúpula de camioneros liderada por Sergio Pérez Jara, a quien situó dentro del 5% de inversionistas que no representa la realidad ciudadana.
Finalmente, en el ámbito político, el representante reconoció sentirse respaldado por parlamentarios ajenos a su sector ideológico. Pese a identificarse abiertamente como un hombre de derecha y antiguo militante de Renovación Nacional, Baeza agradeció públicamente las rápidas gestiones y el apoyo de los diputados Javier Muñoz y Priscilla Castillo (ambos de la DC). El dirigente aseguró que los legisladores de su propia bancada parecen estar "avergonzados" por las promesas que no se cumplieron, y concluyó haciendo un llamado transversal a dejar de lado los colores políticos para trabajar de manera equitativa por el bienestar social del país.