Tras una extensa reunión de la mesa técnica conformada por el delegado presidencial, Juan Eduardo Prieto, el gobernador regional, Pedro Álvarez-Salamanca, equipos del SENAPRED y diversos seremis de la región del Maule, las autoridades entregaron un balance general del intenso sistema frontal en la zona centro-sur del país.
El reporte oficial destacó que, a pesar de la gran cantidad de agua caída, la región ha soportado de "muy buena forma" las inclemencias meteorológicas en comparación con otras zonas del país.
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De acuerdo a la información entregada, durante estos días se han registrado promedios de precipitaciones de entre 50 y 55 milímetros diarios, acompañados de ráfagas de viento que alcanzaron los 70 km/h.
Estas condiciones provocaron diversas emergencias menores como consecuencia de los fuertes vientos, lo que derivó en la caída de tendido eléctrico.
Así también se reportaron interrupciones del suministro eléctrico en varias comunas, por lo que las autoridades ya sostuvieron reuniones con las empresas eléctricas para "priorizar y fortalecer la reposición de los distintos puntos" en la región.
Afortunadamente, no se registran lesionados y solo se contabilizan tres viviendas con daño mayor no habitable a nivel regional.
Pese a tener habilitados los recintos, "no tenemos personas albergadas en la Región del Maule" indicó el director SENAPRED, Carlos Bernales, destacando que todos los albergues municipales siguen "predispuestos y prestos a recibir si es que fuese necesario".
Uno de los puntos más tranquilizadores del balance fue el correcto funcionamiento de los servicios críticos. En salud y telecomunicaciones, ambos sistemas se encuentran operando con "total normalidad".
El transporte funciona de manera regular, aunque se registra un menor flujo de personas debido a la suspensión general de clases.
En relación al embalse Colbún, se descartaron afectaciones y se confirmó que el vertimiento de agua se está realizando "directamente al lago Colbún" de forma controlada y coordinada con la empresa Enel, informando con 12 horas de anticipación para brindar tranquilidad a la ciudadanía.
Para este fin de semana, los equipos de emergencia informaron que se esperan nuevas precipitaciones en el valle y precordillera, con montos que oscilarán entre los 35 a 40 milímetros. En la alta cordillera se proyectan nevadas que podrían alcanzar entre los 90 y 110 centímetros de nieve.
En cuanto al estado de los principales afluentes de la región, la autoridad fue clara: "No tenemos ningún río desbordado, ni están en umbrales". Si bien los caudales han aumentado por la cantidad de agua recibida, la mayoría se encuentra en estado verde, y solo dos comunas mantienen un nivel de alerta preventiva en sus cauces: Molina (Alerta Amarilla) y Parral (Alerta Amarilla).
Ambos puntos, al igual que las principales cuencas del Maule, se mantienen monitoreados instrumentalmente por la Dirección General de Aguas (DGA) y mediante observadores de campo de los diversos equipos municipales.