El meteorólogo y presentador del tiempo en Chilevisión, Eduardo Sáez, entregó un contundente análisis sobre la inminente llegada del fenómeno de El Niño y sus proyecciones para la zona central del país, advirtiendo un escenario que podría replicar las fuertes precipitaciones e inundaciones vividas durante el año 2023 en la Región del Maule.
En conversación con VLN Radio, el experto detalló que actualmente nos encontramos en la fase de calentamiento superficial del mar, por lo que es solo cuestión de tiempo para que entidades internacionales como la NOAA oficialicen el inicio del fenómeno, lo que se espera ocurra entre los meses de julio y agosto.
Según el especialista, la atmósfera tarda aproximadamente un mes y medio en responder a este calentamiento oceánico. Por ello, si bien las precipitaciones que se registrarán durante los próximos días desde el Maule hacia el sur responden a sistemas frontales normales, la última etapa del invierno proyecta ser considerablemente más lluviosa.
Al comparar las cifras con el devastador invierno de 2023, Sáez fue enfático: la anomalía de temperatura registrada en mayo de este año alcanzó los 0.94 grados, exactamente el doble de los 0.47 grados registrados en el mismo mes del año pasado, lo que sugiere un inicio de fenómeno con características muy similares y con un gran potencial de impacto en la zona.
A diferencia del llamado "Niño Godzilla" de 2015, cuya energía se concentró hacia el verano provocando un invierno deficitario en lluvias debido a las altas presiones, el actual evento climático está sincronizado con la temporada invernal. Esto significa que las precipitaciones intensas caerán en los meses donde climatológicamente corresponde, aumentando el riesgo de desbordes.
Ante la preocupación local sobre la vulnerabilidad de sectores precordilleranos, la cuenca del río Mataquito y comunas como Licantén y Romeral, el meteorólogo aclaró que el peligro se extiende por una amplia franja que va desde la Región de Coquimbo hasta Los Lagos. Recordó además que, en el evento pasado, cauces como el Achibueno y el Ancoa también causaron estragos significativos, destruyendo caminos y arrastrando viviendas.
Frente a este complejo panorama, Sáez hizo un enérgico llamado a la prevención ciudadana y a la autogestión, instando a no depender exclusivamente del accionar de las autoridades. El experto recalcó que la ciencia meteorológica moderna, respaldada por inversiones millonarias en redes de monitoreo, está brindando una ventana de tiempo invaluable para prepararse.
El meteorólogo recomendó a la población solucionar problemas estructurales en sus hogares y, especialmente para quienes habitan cerca de riberas, establecer desde ya un plan de evacuación hacia casas de familiares o zonas seguras antes de que el fenómeno comience a inyectar agua a través de los temidos ríos atmosféricos.
Finalmente, el profesional aprovechó la instancia para criticar duramente la proliferación de desinformación climática en internet. Cuestionó a quienes denominó "pseudometeorólogos", personas que difunden pronósticos alarmistas y sin sustento con el único objetivo de generar interacciones en redes sociales. Sáez fue categórico al señalar que predecir el comportamiento atmosférico requiere rigor y el análisis de una gigantesca cantidad de datos, haciendo hincapié en que la ciudadanía debe informarse siempre a través de canales formales y fuentes oficiales para tomar decisiones seguras frente al inminente cambio de las condiciones climáticas.