Corazón de Tierra, Almas de Mar: Maulinos en el Combate Naval de Iquique y Punta Gruesa
El 21 de mayo de 1879, varios maulinos fueron protagonistas de la gesta heroica en el marco de la Guerra del Pacífico. Aquí te contamos quienes fueron.
21 de Mayo del 2026 · 12:00
El amanecer del 21 de mayo no solo dejó el estruendo de los cañones en la bahía; trajo consigo la prueba de fuego para decenas de hombres que, habiendo crecido entre los surcos y viñedos de la Región del Maule, se encontraban ese día sobre cubiertas de madera enfrentando el acero de los blindados peruanos. Detrás de los nombres inmortales de Prat y Condell, existe una historia regional vibrante y humana: la de los marinos maulinos que formaron parte de la "Dotación Inmortal" y que hoy, por primera vez tendrán al menos este día, un merecido homenaje, ese que por años les ha sido negado.
EN LA ESMERALDA
Constitución
Vamos a iniciar este recorrido en la ciudad de Constitución, cuna de navegantes fluviales. Los registros parroquiales de la zona y los registros navales proporcionados por el Museo Naval y Marítimo de la Armada de Chile para este reportaje, dan cuenta de varios “mauchos” con presencia en el combate
Esteban Barrios, hijo de Esteban Barrios y Rosalía González, nació en Constitución. En 1877 estuvo de grumete en el blindado Blanco. Al momento de su recontratación en 1879 se declaró católico y soltero. Medía 1,64 mts. y tenía 21 años de edad. Su tez era blanca y su pelo, barba y patillas de color castaño. De ojos color pardo, nariz y orejas de tamaño regular y labios gruesos, no tenía señas distintivas en el cuerpo. Fue contratado el 4 de marzo de 1879 como marinero 1° para la corbeta O'Higgins, pero ese mismo día fue trasbordado a la corbeta Esmeralda. En su hoja de filiación hay una nota que dice: Sobreviviente de la Esmeralda. Recogido a bordo del monitor Huáscar tras el combate, estuvo prisionero en Iquique hasta su liberación por las tropas chilenas. Llegó el 3 de diciembre a Valparaíso a bordo de la cañonera Pilcomayo junto a los otros sobrevivientes y recibió los honores y condecoraciones correspondientes. Posteriormente se embarcó en el Huáscar y participó en el combate de Arica y en el de El Callao. Ascendió a patrón de botes y fue trasbordado al blindado Blanco Encalada. En enero de 1881 su buque se encontró participando en el apoyo que se dio al flanco del ejército en las batallas de Chorrillos y Miraflores. Más tarde solicitó la pensión y demás beneficios que la ley le otorgaba, los cuales le fueron concedidos y le eran pagados en la ciudad de Valparaíso. Embarcado aún en el Blanco Encalada, en diciembre de 1884 cometió deserción. Á pesar de eso, en enero de 1886 embarcó como Guardián 2° en el vapor Abtao y en noviembre de ese año fue trasbordado a la cañonera Pilcomayo.
Ruperto José Canales, hijo de José María Canales y María del Pilar Torres, nació en Constitución y fue bautizado el 8 de febrero de 1847 cuando tenía un mes de edad. En 1870 falleció su madre y, al año después su padre, por lo que Ruperto José tuvo que hacerse cargo de mantener a sus tres hermanos: José María, Marcelina y Demófila. Canales entró a trabajar en la Sociedad de Vapores “Paquete del Maule”, donde adquirió gran experiencia náutica. Al estallar la guerra, se incorporó a la Armada el 19 de febrero de 1879 como marinero 2° para servir a bordo de la corbeta Esmeralda. Falleció en el transcurso del combate, a la edad de 32 años. Su hermano José María inició los trámites para obtener la pensión y beneficios otorgados por el gobierno y a la vez se incorporó al ejército para vengar la muerte de su hermano. Sobrevivió a la guerra y posteriormente – no hay claridad si uno de sus hijos o un sobrino - hijos ingresó a la Escuela Naval con una beca especial por ser familiar directo de un héroe del combate naval de Iquique.
Ceferino Carrasco Palma, hijo de José María Carrasco y Petronia Palma. Había nacido en Constitución y fue bautizado en la parroquia local el 21 de agosto de 1854 a los dos días de edad, siendo sus padrinos Santiago Bravo y Lucía Castro. Su madre falleció el 23 de febrero de 1875. Al momento de su filiación se declaró católico y casado, sin que aparezca el nombre del cónyuge. Medía 1,62 mts., tenía 28 años y la tez trigueña. Tenía el pelo y la barba de color negro y usaba bigotes, sus ojos eran de color pardo. El resto de sus facciones eran regulares y no tenía señas distintivas en el cuerpo. Se contrató el 2 de abril de 1879 por un año para servir como grumete a bordo de la cañonera Covadonga. A pesar de que no hay registro de su trasbordo, figura en todas las listas como uno de los tantos fallecidos de la corbeta Esmeralda durante el combate. A pesar de que en el documento de su filiación figura casado, fue el padre de Carrasco quien requirió la pensión “haciendo privilegio de pobreza”. Acreditado el hecho de que el grumete Carrasco falleció en el combate ejerciendo la plaza de grumete de la corbeta, el gobierno le concedió la pensión solicitada.
José Manuel Rodríguez Albornoz. Natural de Constitución, hijo de Ilarión Rodríguez y Cruz Albornoz, su hoja de filiación data del 31 de octubre de 1865. Medía 1,64, tenía 22 años, la tez blanca pálida, el pelo castaño y usaba bigotes. Sus ojos eran de color pardo y como seña distintiva figura un lunar en la mejilla izquierda. Fue destinado a la Esmeralda. En una nota se señala que en 1866 ascendió a timonel. Luego reaparece, en 1879, a la edad de 36 años, como capitán de altos de la corbeta, sobreviviente del combate. En varios listados donde figuran los nombres de los valientes que acompañaron a Serrano en el segundo abordaje, Rodríguez aparece mencionado y salvando milagrosamente con vida de ese temerario acto de arrojo. Fue tomado prisionero y aparece como tal en la lista del monitor Huáscar y en la relación de sobrevivientes redactada por el teniente Uribe. Lo curioso es que su nombre no figura entre los tripulantes que llegaron en diciembre a Valparaíso a bordo de la cañonera Pilcomayo. Sí aparece en la relación de los sobrevivientes que tuvieron derecho a recibir la medalla acordada por el Congreso Nacional.
En el diario “La Unión” del 21 de mayo de 1928 aparece un recuento de los recuerdos de don Rodolfo Schwentner, testigo presencial de la heroica epopeya de Iquique. Señala que “días después del combate, me encontraba parado en la puerta de calle de mi casa, cuando vi que venía un grupo de marineros chilenos escoltados por soldados peruanos, los llevaban, como todos los días, a trabajar en distintas faenas. Al pasar el grupo frente a donde yo estaba, di un salto simulando haber tropezado y empujando a uno de los marinos, lo hice entrar a mi casa, diciéndole por lo bajo “quédate quieto, que es para salvarte”. La estrategia resultó... no me acuerdo de su nombre”. Debe haber sido Rodríguez, pues de todos los tripulantes consignados como prisioneros, es el único que no llegó a Valparaíso en la Pilcomayo.
Rodríguez de alguna forma regresó pero no para quedarse, sino para volver otra vez al servicio, pues en 1880 figura como embarcado en el transporte Amazonas como Marinero 1°. Es posible que se haya licenciado cuando comenzó a recibir la pensión otorgada por el Gobierno, ya que su nombre deja de aparecer en las Revistas de Comisario. Posteriormente se reincorporó otra vez, porque en enero de 1884 aparece formando parte de la dotación del pontón Thalaba y en agosto trasbordó al pontón Miraflores. Fue licenciado el 10 de febrero de 1885.
Putú
José Ángel Rojas Cárdenas. En los archivos de la Dirección General del Personal de la Armada aparece una filiación del mozo de cámara José A. Rojas, quien se declara hijo de Pedro Rojas y Agustina Cárdenas. Católico y casado, se señala que medía 1,55 mts. y tenía 27 años. De tez oscura, pelo negro, bigotes y ojos color pardo, el resto de sus facciones eran regulares. Aparece contratado el 20 de abril de 1879 para servir a bordo de la cañonera Covadonga. Sin embargo no figura en ninguna nómina posterior de ese buque y sí aparece en las relaciones de la corbeta Esmeralda, por lo que se puede deducir que fue trasbordado a esta última. Falleció en el transcurso del combate. Lo curioso es que aun figurando como casado, fue el padre de Rojas quien, de avanzada edad, pidió la pensión otorgada por la ley. Declaró que su hijo había nacido en la localidad de Putú, al interior de Constitución, que la madre del héroe se llamaba Agustina Rojas, no Cárdenas como figura en su hoja de filiación y no dijo nada acerca de una esposa. Como la ley señalaba como beneficiarios a “las viudas, madres viudas e hijos solteros” de los tripulantes fallecidos en el combate, don Vicente Dávila Larraín encabezó una moción para ampliar los beneficios legales “a los padres inválidos o mayores de setenta años”, sugerencia que fue acogida por el gobierno. Luego se declaró que “el ocurrente, Pedro Rojas es anciano de cerca de ochenta años, con una esposa casi tan anciana como él y una hija soltera y que no contaba con otro apoyo que su hijo”. A raíz de esto se le concedió la pensión.
Talca
Idelfonso Álvarez. Nació en Talca y fue bautizado en la parroquia de San Agustín el 2 de noviembre de 1855, a los 2 años y 9 meses de edad. Era hijo de Diego Alvarez Bustamante y de Francisca Rojas Insulza, ambos oriundos de Villa de Talca. Su padre falleció en Parral, donde se dedicaba a las labores agrícolas, el 7 de junio de 1872. Fue sepultado en el cementerio de esa ciudad. Idelfonso Alvarez se incorporó en 1876 como marinero de la Sociedad del Vapor “Paquete del Maule”. Al ordenarse la ocupación de Antofagasta se “despertó el ímpetu guerrero del pueblo chileno” y Álvarez decidió enrolarse en la Armada. Fue contratado el 20 de Febrero de 1879 por un año como marinero 1°, destinado a la corbeta Esmeralda. Católico y soltero, al momento de su filiación tenía 27 años de edad y medía 1,70 mts. De tez blanca, tenía el pelo y la barba de color castaño y patillas pobladas, sus ojos eran de color pardo y sus facciones eran regulares. Falleció durante el combate. Tras la promulgación de la ley que otorgaba beneficios a los héroes de la Esmeralda, su madre, viuda, solicitó la pensión que le correspondía, señalando que su hijo había muerto soltero y sin sucesión.
La Comandancia General de Marina acreditó que Alvarez efectivamente formaba parte de la tripulación del buque y que había muerto en el combate. El 12 de enero de 1880, el gobierno le concedió a la madre del héroe el derecho de percibir una pensión de $6,00 mensuales.
José Dolores Díaz. Hijo de Melchor Díaz y Jesús Ávila, nació en Talca y fue bautizado en la Parroquia de San Agustín el 3 de enero de 1843. Su madre falleció en 1874 y quizás eso lo motivó a buscar nuevos horizontes. Según Toledo, ingresó como soldado al Regimiento de Artillería de Marina a mediados de marzo de 1879 en el puerto de Tocopilla. Pasó a integrar la Tercera Compañía del Primer Batallón. Falleció a los 36 años en el transcurso del combate. Poco después, el 5 de junio, murió su padre, a los 75 años de edad, por lo que la pensión y beneficios del caso fueron solicitados por su hermana Marta Díaz Ávila, quién demostró que el héroe había muerto soltero, sin sucesión ni descendencia. El nombre de este soldado se ha prestado a lo largo de los años para muchas interrogantes. Se le ha confundido con el marinero Alejandro Díaz, además, su parentesco con el soldado Manuel Díaz complicó a muchos investigadores. A pesar de figurar como José D. Díaz en la mayoría de las nóminas de la época, en otras su nombre quedó registrado como José Domingo Díaz y formando parte del grupo de abordaje de Serrano. Pero la historia demostró que no hubo ningún José Domingo Díaz a bordo de la Esmeralda.
Manuel Díaz. Soldado que ingresó al Batallón de Artillería de Marina en Valparaiso a mediados de 1878, integrando la Quinta Compañía de dicho cuerpo. Según Toledo, Díaz permaneció un largo período en la guarnición del blindado Almirante Cochrane, desde antes y durante las campañas de la escuadra en la zona sur. Al regresar a tierra en enero de 1879, cometió deserción. Al iniciarse la Guerra del Pacífico, solicitó ser reincorporado como voluntario en Valparaíso, y fue embarcado en la corbeta Esmeralda el 3 de abril de 1879. Durante el combate integró la guardia de la bandera. Logró sobrevivir, siendo tomado prisionero. Tras la liberación de Iquique, al regresar en la cañonera Pilcomayo, se supone que desembarcó en Coquimbo. Al igual que en el caso del marinero Alejandro Díaz hay una incongruencia pues en los diarios de la época, aparece tanto llegando a Valparaiso como desembarcando en Coquimbo. Manuel Díaz nació en Talca y era primo del soldado José Dolores Díaz.
Al principio su familia lo supuso fallecido y por eso fue su prima, Marta Díaz Avila (residente en Talca) quién solicitó la pensión que otorgaba la ley. El hecho de que la prima haya solicitado la pensión corroboraría que no llegó a Valparaíso junto con los otros sobrevivientes y que la familia lo dio por muerto. Se reincorporó a la Marina y el año 1881 estuvo embarcado en el vapor Toltén, participando en la toma del puerto de El Callao. El 4 de diciembre de 1882 solicitó y obtuvo la pensión y beneficios correspondientes, firmando personalmente el documento. Se retiró del servicio poco después de terminada la guerra y se radicó en Valparaíso.
José Gutiérrez. (No hay confirmación de que haya nacido en el Maule, sin embargo sus datos indican que estuvo ligado a la Escuela de Artes y Oficios de Talca) Entró de alumno a la Escuela de Artes y Oficios el 1 de Abril de 1851 y concluyó sus estudios en enero de 1855. Fue enviado a la Escuela de Artes de Talca como maestro de talleres y subdirector del establecimiento. A los 10 meses fue designado por el gobierno como maestro de talleres de la penitenciaría de Santiago. Nueve meses después fue nombrado submaestro del taller de máquinas y ayudante de la clase de dibujo de la Escuela de Artes y Oficio. El 2 de febrero de 1857 entró al servicio de la Armada como mecánico y fue embarcado en la corbeta Esmeralda. El 2 de agosto de 1858 pidió su retiro, pero regresó en marzo de 1859 para rendir sus exámenes. El 14 de abril se reincorporó al servicio como ingeniero mecánico de tercera clase para servir a bordo de la Esmeralda. Volvió a retirarse en septiembre de 1861 para ocupar el cargo de primer inspector y profesor de la Escuela de Artes y Oficios, hasta que fue reincorporado nuevamente al servicio el 5 de julio de 1863 con el mismo grado. Estuvo embarcado en el vapor Independencia y en el Maule, participando en la guerra contra España, al final de la cual dejó la Armada. Al comenzar la Guerra del Pacífico se reincorporó y fue asignado a la Esmeralda. Falleció casi al finalizar el combate, cuando una granada destrozó la antecámara de los guardiamarinas donde se encontraban los ingenieros del buque. A su hija, María Teresa Gutierrez se le concedió una pensión de 30 pesos mensuales a contar de septiembre de 1880.
Linares
Germán Segura González. Hijo de Juan Segura Lobos y Anacleta González Basoalto, nació el 9 de marzo de 1855 en Huerta del Maule actual Linares. Estudió en el Instituto Nacional y en 1875 ingresó a la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile. Cursaba el último año cuando se declaró la Guerra del Pacífico. Comprendiendo la necesidad de médicos que tendrían las fuerzas chilenas combatientes, abandonó las aulas y se presentó en la Armada. Paradójicamente, el joven cirujano solicitó no ser destinado a la marina porque "no sabía nadar", razón por la cual fue asignado a la corbeta Esmeralda, bajo la creencia de que dicho buque no entraría en combate directo. El 9 de mayo de 1879 fue destinado a formar parte de la dotación de la corbeta Esmeralda, donde participó en el combate naval de Iquique. Fue mano derecha del Cirujano 1° don Francisco Cornelio Guzmán y le correspondió la durísima tarea de atender a los innumerables heridos y mutilados en el entrepuente de la nave mientras esta se hundía. Tras el tercer espolonazo, fue rescatado de las aguas y hecho prisionero, logrando sobrevivir a la contienda. Salvado milagrosamente del estallido de una granada, fue tomado prisionero por los hombres del monitor Huáscar. Tras el canje de prisioneros peruanos y chilenos, volvió a Valparaíso, donde obtuvo su retiro del servicio. Se casó con Lucita Carter Robles y tuvo 14 hijos. Vivió en Victoria y en Santiago. Falleció el 28 de marzo de 1920 en Linares, a los 64 años de edad. El 6 de mayo de 1976, sus restos fueron trasladados desde el Cementerio General de Santiago hasta la cripta de Los Héroes de Iquique en Valparaíso.
Parral
José Ignacio Guzmán Jorquera. Hijo de José Guzmán y Manuela Jorquera, al momento de su filiación se declaró católico y soltero. Medía 1,55 mts. y tenía 28 años. De tez blanca, pelo y barba castaño oscuro, tenía patillas pobladas. Sus ojos eran de color pardo y el resto de sus facciones eran regulares. No tenía señas distintivas en el cuerpo. Se contrató el 20 de febrero de 1879 por un año para servir como marinero 2° a bordo de la corbeta Esmeralda. Falleció en el transcurso del combate. Había nacido en Parral en 1851 y sus padres fallecieron cuando él tenía corta edad.
Su hermana María Jorquera, “una modesta costurera”, inició los trámites para obtener la pensión otorgada por la ley, señalando que José Ignacio había fallecido soltero y sin sucesión. Sin embargo no se le concedió la pensión, sólo el derecho a percibir los sueldos retenidos del Tripulante.
San Javier de Loncomilla
José Emilio Amigo Arriagada (también se le refiere en algunos documentos como José Emilio Amigo Amigo). Hijo de Santiago Amigo Yánez (de profesión albañil) y María Concepción Amigo Lineros, fue bautizado en la parroquia de San Javier de Loncomilla el 26 de junio de 1871, a los 2 años y 5 meses de edad. En todas las nóminas de tripulantes que participaron en el combate naval de Iquique, Amigo figura como grumete de la Esmeralda con 23 años, Sin embargo en otros documentos figura como el más joven de la dotación, enrolado con solo 10 años y fallecido con 11 años). José Emilio también aparece como fallecido en el transcurso del combate. Según el historiador Jaime González, la familia de Amigo tramitó y recibió la pensión otorgada por el gobierno para los familiares de los tripulantes fallecidos, que le fue concedida el 14 de noviembre de 1879. En 1984, la municipalidad de San Javier erigió un monolito en la Escuela del Vado la Patagua en memoria de este niño-héroe, el más joven de la dotación inmortal: aún no había cumplido los 11 años de edad.
Sin embargo, la historia dio un vuelco cuando el Cabo 2° Infante de Marina, Juan Espinosa Espinoza, de la Armada Nacional, descubrió que de alguna forma el grumete Amigo no solo sobrevivió al combate, sino que además salvó de ser capturado por los peruanos y logró regresar a su tierra natal. El cabo Espinosa encontró en los registros de la parroquia San Francisco Javier de Loncomilla, el certificado de matrimonio de José Emilio Amigo Amigo, hijo de Santiago Amigo y María Concepción Amigo, con Doralisa Lobos, hija de José Santos Lobos y Margarita Espinoza, documento fechado el 19 de noviembre de 1887. Posteriormente, en el registro civil, con fecha 2 de febrero de 1890, encontró inscrito el nacimiento de los mellizos Emilio Segundo Amigo Lobos y Juan Santiago Amigo Lobos, que “nació una hora después que su hermano”, hijos de Emilio Amigo, agricultor y Doralisa Lobos, costurera, con domicilio en Certenejas, Villa Alegre, 15 kilómetros al sur de San Javier.
El 29 de mayo 1893 aparece inscrita su hija, Rosa Amelia Amigo Lobos. A su vez, Rosa Amelia tuvo descendencia. Sin declarar el nombre del padre de sus hijos, en el registro civil aparecen las partidas de nacimiento de Sara de las Mercedes Amigo, nacida el 20 de diciembre de 1916, Manuel Segundo Amigo, nacido el 9 de febrero de 1918, y Ramón Antonio Amigo, nacido el 1° de febrero de 1921. La búsqueda de los descendientes continúa, al igual que la ubicación de la tumba del héroe.
EN LA COVADONGA
Pedro María Latapiat Ibáñez, nacido en Talca en 1859, hijo de Belarmino Latapiat y Rita Ibáñez. Tenía 20 años al inicio de la Guerra. Se embarcó en la Goleta Covadonga con el Grado de Cabo 1° según su ficha militar. Estuvo en Campaña entre el 14 de febrero de 1879 al 15 de noviembre 1884.
Participó a bordo de la Covadonga en el Combate de Punta Gruesa el 21 de mayo de 1879. Fue uno de los jóvenes valientes que, bajo el mando del Sargento 1º Ramón Olave Chávez, mantuvo un fuego incesante contra los artilleros peruanos, contribuyendo directamente a la victoria de Carlos Condell en Punta Gruesa.
Latapiat Ibáñez recibió la condecoración del Combate Naval de Iquique.
Falleció el 29 de Diciembre de 1888 de un Ataque Pulmonar en San Clemente. Sus restos descansan en el Cementerio Parroquial.
Vicente Merino Jarpa. Nacido en Linares el 01 de agosto de 1855. . Sus padres fueron don José Merino Grez y doña Mariana Jarpa. Si bien Merino no participó directamente en el Combate de Iquique, sí tuvo un importante en la Guerra del Pacífico.
Inició sus estudios en la Escuela Militar en 1872, en el curso para Oficiales de la Armada. Una vez terminados, en 1864, se embarca como Aspirante (hoy Cadete) en la corbeta "Esmeralda", al mando del Capitán de Fragata don Luis Alfredo Lynch Zaldívar, secundado por el Capitán de Corbeta don Arturo Prat Chacón, buque en donde funcionaba la Escuela Naval.
En 1875 asciende a Guardiamarina, posteriormente, es embarcado en el blindado "Cochrane", al mando de don Enrique Simpson Baeza; en este buque participa en los comienzos de la Guerra del Pacífico en la toma de posesión de Antofagasta y en el bloqueo de Iquique.
También participa activamente en la Batalla Naval de Angamos, en el asalto y toma de Pisagua y en la rendición de Iquique, en donde le toca recibir a los náufragos de la "Esmeralda". Posteriormente participa en la acción de cooperación de artillera de la escuadra al ejército en la toma del Morro de Arica, el 07 de junio de 1880.
En el mismo año asciende a Teniente 2°, siendo posteriormente transbordado a la "Covadonga". Cuando el buque fue hundido por el enemigo, el Teniente Merino tuvo una muy destacada participación en el salvataje de los náufragos.
Luego pasó a desempeñarse como oficial de la "Pilcomayo" y después en la corbeta "O'Higgins", participando en las operaciones navales finales de la guerra, en las batalla de Chorrillos y Miraflores, en el área marítima.
En 1885 pasa al crucero "Esmeralda", allí asciende a Teniente 1° en 1886, luego se embarca en la "Magallanes", donde se ocupa de las exploraciones hidrográficas en el golfo de Arauco, Patagonia y Tierra del Fuego.
En 1889 se embarca en la cañonera "Pilcomayo" como Instructor. En 1890 asciende a Capitán de Corbeta y ocupa el cargo de Subdirector de la Escuela de Grumetes.
En la Guerra Civil de 1891, presta servicios al Congreso, demostrando su gran capacidad como táctico, estratega y conductor de hombres, teniendo un sobresaliente desempeño en la batalla de Pozo Almonte, en la heroica defensa en el Combate de la Aduana de Iquique y al mando del vapor "Aconcagua", en el Combate de Calderilla contra los cazatorpederos "Lynch" y "Condell".
Terminada la Guerra Civil, Merino asciende a Capitán de Fragata, comandando el cazatorpedero "Lynch". En 1893 asciende a Capitán de Navío, otorgándosele el mando del crucero "Esmeralda" y luego del acorazado "Capitán Prat". Posteriormente se desempeñaría como Agregado Naval de Chile en Londres, en donde toma el mando del crucero "O'Higgins"; sin embargo, una repentina enfermedad hace que deje el buque para regresar a Chile, donde fallece el 10 de junio de 1900.
Y hemos dejado para el final a dos de estos héroes que no salieron de grandes ciudades ni grandes capitales, salieron de aquí, del seno más humilde de nuestra tierra…de nuestro Curicó:
Curicó
Francisco Robinson Barazarte, el único nacido en Curicó que registra la dotación de la Covadonga al mando de Carlos Condell. Tenía 30 años al inicio de la Guerra. Se embarcó con el Grado de Carpintero 1° según su ficha militar. Estuvo en Campaña entre el 25 de abril de 1879 hasta el 05 de julio de 1880.
Participó a bordo de la Covadonga en el Combate de Punta Gruesa el 21 de mayo de 1879 haciendo encallar a la Independencia peruana; también en el Asalto al Morro de Arica el 6 de julio de 1880. Este curicano recibió las condecoraciones del Combate Naval de Iquique y La Campaña al Perú y Bolivia
Era hijo de Guillermo Robinson y Manuela Barazarte, contrajo matrimonio con Constanza Oyarse y tuvo con ella a sus hijos Guillermo, Francisco, Ana, Constanza.
Curicó
José Manuel Meneses. Hasta ahora el único curicano que registra la dotación de La Esmeralda. Hijo de Javier Meneses y María del Carmen Rugg, al momento de su filiación se declaró católico y soltero. Medía 1,75 y tenía 19 años. De tez blanca, su pelo y barba eran de color negro y tenía pocas patillas. Sus ojos eran de color azul, los labios delgados y el resto de sus facciones regulares. No tenía señas distintivas en el cuerpo.
En una nota de marina se señala que el 21 de febrero de 1879 ascendió a mayordomo de oficiales en la Corbeta Esmeralda. Ese mismo año, el 5 de abril de 1879 se contrata por un año para servir como Marinero 2* a bordo de la Esmeralda. La nota destaca que “hizo la campaña al norte hasta el 21 de mayo de 1879, cuando cayó prisionero con los demás sobrevivientes de la Esmeralda. El 28 de Noviembre del mismo año fue rescatado en Iquique después de la rendición de esta plaza y remitido al depósito.
Meneses fue embarcado posteriormente en la cañonera Pilcomayo el 7 de enero de 1880. Zarpó en este buque al norte, pero el 20 de noviembre de ese año fue licenciado por enfermo. Sin embargo se las arregló para embarcarse en el transporte Amazonas como mayordomo el 10 de enero de 1881 y continuar en la Guerra. Finalmente se licenció por enfermo en julio de ese año.
Este curicano, se desempeñó luego en el Arsenal de Marina como Marinero 1” desde el 8 de agosto de 1881. En 1884 se embarcó como mayordomo en el vapor Toro y el 12 de mayo 1885 en la Pilcomayo, donde solicitó y obtuvo la pensión y beneficios que la ley le otorgaba, firmando personalmente el documento. Se le concedió una pensión de $6,00 mensuales.
No hay más antecedentes históricos oficiales en la Armada para saber si volvió a Curicó o se radicó en alguna otra ciudad de Chile.
La historia del 21 de mayo es, en esencia, la historia de Chile y sus regiones pero hasta ahora sin nombres maulinos, debidamente reconocidos. Desde el practicante médico que no sabía nadar hasta el grumete que dejó los campos de Curicó o aquel que se fue Putú. La Región del Maule también le puso el rostro humano a una de las epopeyas más grandes de la historia naval del Pacífico y que hoy quisimos homenajear porque “Un hombre solo muere, cuando se le olvida”.
Agradecimientos y Notas de la Redacción:
Este reportaje es un especial del Área de Investigación Histórica y Reportajes de VLN Radio en homenaje a los maulinos que combatieron en la Gesta Heroica del Combate Naval de Iquique y Punta Gruesa el 21 de mayo de 1879.
En el Archivo histórico de la Armada al que tuvimos acceso para la realización de esta investigación, existen soldados y marinos que no registraron lugar de nacimiento, tanto en La Esmeralda como en la Covadonga, por lo tanto queda abierta la posibilidad que alguno de ellos haya sido también maulino pero no hay como confirmarlo, hasta ahora. Por esta razón si existe algún descendiente de alguno de estos héroes que no aparezca en este reportaje y que tenga antecedentes concretos de su familiar, instamos contactar a VLN Radio o directamente al Archivo Naval para reconstruir su historia.
Archivo Naval: Peter Monsalve Vidal, Jefe del Archivo y Biblioteca Histórica de la Armada
Consultor y Asesoría histórica: Mauricio Pelayo González, Investigador Histórico de la Guerra del Pacífico y Profesor de Historia Militar.
Investigación y Producción General: Francisco Javier Ovalle
Post Producción y Edición General Audiovisual: Alejandro González
