Los recientes sistemas frontales, catalogados por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) como uno de los eventos de precipitaciones más significativos de las últimas décadas, han provocado cerca de 700 afectaciones a la infraestructura del país, con costos de reconstrucción que podrían ascender a miles de millones de dólares.
Según cálculos preliminares del biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, los daños registrados en infraestructura se situarían entre US$ 400 millones y US$ 500 millones. Una estimación más amplia de la consultora Colliers cifra los perjuicios totales, incluyendo infraestructura pública, conectividad, redes eléctricas, servicios básicos y pérdidas materiales, en más de US$ 700 millones.
Todo sobre Sistema Frontal
Hasta el domingo, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) había contabilizado 697 afectaciones a infraestructura a lo largo de las regiones de Atacama y La Araucanía. De estas, 358 corresponden a caminos, 308 a sistemas de agua potable rural, 17 puentes, diez colectores de aguas lluvias y cuatro bordes colectores y caletas.
Se ha avanzado en la resolución de más de 200 de estas afectaciones, con un despliegue de 685 funcionarios, 503 vehículos y maquinarias, y 44 camiones aljibe en las zonas afectadas.
La zona más golpeada por el temporal es el norte del país, donde la prioridad es el restablecimiento de accesos, las telecomunicaciones y el servicio de agua potable, especialmente en las regiones de Atacama y Coquimbo. En la provincia del Huasco, en Atacama, considerada la más afectada, ya se ha rehabilitado una ruta concesionada, 57 caminos, un puente y 19 sistemas de agua potable rural. En el área urbana se han habilitado 58 puntos de abastecimiento de agua.
En Atacama, donde se han registrado cortes de agua prolongados, la Seremi de Salud autorizó de manera excepcional el uso del agua de la red domiciliaria para fines sanitarios y de limpieza, pero no para consumo humano. El agua apta para beber y preparar alimentos solo se distribuye en puntos habilitados por la empresa sanitaria Nueva Atacama, que inició la habilitación gradual del suministro doméstico.
En la Región de Coquimbo, se recuperaron dos rutas concesionadas, 53 caminos, un puente con paso alternativo y 34 sistemas de agua potable rural. En zonas urbanas, 82.384 hogares han recuperado el suministro de agua, y se han dispuesto 264 puntos de abastecimiento alternativos.
En cuanto a las telecomunicaciones, en Coquimbo se reconectaron casi la totalidad de las 377 antenas que estuvieron desconectadas, principalmente en Paihuano y La Higuera. En la provincia del Huasco, en Atacama, se registraron 81 antenas desconectadas.
El biministro De Grange afirmó que "hemos podido avanzar de manera significativa en cuanto a la recuperación de los servicios de conectividad, agua potable y telecomunicaciones que sufrieron interrupciones. Nuestro compromiso es seguir trabajando hasta tener recuperado un 100% de toda la infraestructura. La gran mayoría, cerca de un 95% de la infraestructura más crítica y prioritaria, la podremos recuperar dentro de un par de semanas o meses".
Además, señaló que "Esta es sin duda una de las peores emergencias climáticas que nuestro país ha enfrentado en los últimos 40 años y creemos que la forma de enfrentarlo es en conjunto como Estado, desde el gobierno liderado por el Presidente Kast con las autoridades locales, el sector privado y las comunidades".
En la zona centro sur, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) reportó 650 personas aisladas en las regiones de O'Higgins, Maule, Ñuble, Biobío y Los Ríos, debido a un intenso sistema frontal.
En el Biobío, el Gobierno Regional destinó $1.100 millones a los municipios más afectados, distribuidos en $250 millones para Talcahuano, Tomé y Arauco, y $350 millones para Penco. Estos fondos se utilizarán para reparaciones de infraestructura, adquisición de maquinarias y elementos de trabajo para futuras emergencias.