El Juzgado de Garantía de San Bernardo dictó la medida cautelar de prisión preventiva para los dos nuevos sujetos detenidos por su participación en el asesinato de Alejandro Águila, un niño de 12 años que perdió la vida tras quedar atrapado durante el robo del vehículo en el que viajaba con su familia. El tribunal acogió la solicitud presentada por el fiscal de Análisis Criminal Occidente, Leonardo Tapia, decretando la máxima cautelar y manteniendo el plazo de investigación en 120 días.
Durante la audiencia de formalización, el Ministerio Público expuso detalladamente la cronología de los delitos perpetrados la madrugada del 23 de junio, evidenciando cómo operó la banda criminal y el relevo de sus integrantes a lo largo de tres violentos atracos consecutivos.
Todo sobre Muerte de niño en San Bernardo
La serie de delitos comenzó a las 00:14 horas en un servicentro Shell ubicado en la calle Eyzaguirre, en San Bernardo. En ese lugar, cinco delincuentes actuaron de forma concertada y con distribución de funciones para abordar a una víctima que cargaba combustible en su vehículo Mitsubishi blanco. Utilizando armas blancas, intimidaron al conductor y a un trabajador del recinto, logrando sustraer el automóvil, joyas, documentación personal y la recaudación del local. Tras este primer robo, se dieron a la fuga hacia la población 5 Pinos, donde se produjo un cambio en la formación de la banda, bajando uno de los sujetos para dar paso a un nuevo integrante.
Posteriormente, cerca de la 1:00 de la madrugada, los antisociales continuaron su recorrido por diversas calles de la comuna hasta llegar a la intersección de avenida Portales con Vicente Pérez Rosales. En ese punto, interceptaron a un funcionario de Carabineros que transitaba de franco. La banda lo intimidó con cuchillos, agrediéndolo brutalmente para robarle una mochila. Producto de este ataque, el policía resultó con lesiones de carácter grave, incluyendo una contusión facial y una fractura en su clavícula derecha.
El tercer y más grave hecho de la noche se registró a las 1:14 horas. Los cinco sujetos se desplazaron por la avenida Presidente Jorge Alessandri hacia el norte y, al llegar cerca de la intersección con El Barrancón, perpetraron una violenta encerrona contra un vehículo rojo en el que viajaba el pequeño Alejandro junto a su padre y su tía.
Los delincuentes procedieron a golpear e intimidar a los adultos para anular cualquier tipo de resistencia. En medio del pánico y la violencia del asalto, el niño de 12 años no logró desabrochar su cinturón de seguridad para descender del automóvil. Pese a sus intentos por salir, quedó atrapado y fue arrastrado por más de dos kilómetros mientras los antisociales huían en el vehículo sustraído, lo que lamentablemente le provocó la muerte.
El automóvil rojo fue conducido por uno de los delincuentes recién integrados al grupo, mientras que el resto de la banda le prestó cobertura utilizando el Mitsubishi blanco robado horas antes en el servicentro. Finalmente, ambos vehículos fueron abandonados en la vía pública por los asaltantes.