En los próximos días, los ojos del atletismo nacional estarán puestos en Oregon, Estados Unidos, donde se llevará a cabo el Mundial de Atletismo Sub-20, instancia en la cual destaca a figura de Marc Anderson Donat, un joven talento de 19 años, nacido en Haití, pero profundamente arraigado con Curicó.
En conversación con VLN Deportes, Marc compartió su historia de esfuerzo, las dificultades que ha debido sortear y sus expectativas de cara a esta histórica participación mundialista. Incluso, se dio tiempo para referirse a cómo divide su tiempo entre el deporte, preparando el exigente relevo 4x400 metros, con su incursión en el modelaje para una agencia en Santiago.
Todo sobre Atleta haitiano-chileno
La historia de Marc en Chile comenzó de manera fragmentada. Inicialmente, sus padres migraron al país, dejándolo en Haití al cuidado de su abuela y sus hermanas menores. No fue hasta el 2016 que logró reunirse con su familia en territorio nacional, instalándose finalmente en Curicó. Desde entonces, no ha dejado la comuna, incluso rechazando invitaciones para irse a entrenar a otros lugares.
"Al iniciar era muy lento, no nací siendo rápido. Fue el trabajo que me ha dado mi profe, Sergio Marambio (Club Atlético Manuel Larraín), y de ahí fuimos mejorando porque la verdad, yo no era nada", relató el atleta sobre sus inicios.
A pesar de su evidente talento y progresión, el camino para representar a Chile no fue fácil. Marc debió enfrentar un complejo proceso burocrático para obtener su nacionalidad, un requisito indispensable para competir oficialmente por el país.
"He entrenado harto para entrar en la selección... me costaba muchísimo por el tema de la nacionalidad. Hace dos años lo conseguí gracias a la lucha de mi profe", recordó con orgullo.
Este esfuerzo rindió sus frutos este 2024, cuando logró clasificar y representar a Chile en el Sudamericano de San Luis, Argentina, y ahora, en el esperado Mundial Sub-20.
Marc formará parte del equipo chileno en la prueba de relevos 4x400 metros, una competencia que exige máxima velocidad y sincronización. A pocos días del viaje, el atleta confesó sentir una mezcla de ansiedad y emoción. "Me cuesta incluso dormir, pensando em lo que va a pasar... Muy ansioso también por correr, ya que igual planeamos lograr un récord en el 4x400", aseguró.
El joven atleta es consciente del impacto que su historia puede tener, no solo en la comunidad haitiana, sino en todos los jóvenes migrantes que buscan oportunidades en el deporte. Consultado sobre si se siente un ejemplo a seguir, Marc fue reflexivo y alentador: "Sí, hay que sacarse la mugre, pero se puede. Se pueden tomar esas oportunidades y destacar en un deporte. [...] Hay que vivir nomás y cuando llegue, hay que aprovechar en el momento", expresó, haciendo un llamado a los niños y jóvenes a perseverar.
Marc Anderson Donat viaja a Estados Unidos no solo con la responsabilidad de representar a Chile, sino con el orgullo de llevar consigo el nombre de Curicó, la ciudad que lo acogió y lo vio desarrollarse. "La meta es darlo todo y dejar a Chile lo más alto posible", concluyó, listo para enfrentar el mayor desafío deportivo de su carrera.