El caso de Millaray Muñoz y su bebé de cuatro meses ha levantado serias interrogantes sobre la gestión de recursos y protocolos en el nuevo Hospital Provincial de Curicó. A través de un desgarrador testimonio, la madre relató la frustrante experiencia vivida el pasado martes 4 de agosto, cuando su hijo tenía programada una resonancia magnética a las 15:00 horas.
Según relata Muñoz, el lactante fue preparado y sedado en el área de pediatría, tal como se solicitó para el examen de imagen. Sin embargo, al llegar a la unidad de resonancia, el procedimiento fue cancelado de manera abrupta: no quedaban tapones pediátricos para los oídos, ya que los últimos habían sido utilizados en la hora anterior.
Todo sobre Hospital de Curicó
"Tengo mucha pena, tengo mucha rabia, porque no es posible que un hospital que tiene harto flujo de pacientes y niños, no tenga los insumos que corresponden", dijo.
La madre cuestionó duramente la falta de comunicación interna, señalando que el personal de resonancia no fue capaz de revisar su inventario ni de avisar a pediatría antes de que sometieran al bebé a los sedantes. Esta desconexión dejó al niño sedado durante toda la tarde sin ningún propósito.
Además, Muñoz acusa que este "no es un caso aislado", señalando que hay al menos "otros dos pequeños en la unidad de Neonatología" esperando por los mismos tapones para poder realizarse sus exámenes.
La denuncia apunta directamente a la administración de los recursos del hospital. Muñoz relata que la falta de stock es tal, que "hay médicos que han debido comprar insumos de su propio bolsillo". "Quien está a cargo debe de solicitar los insumos cuando están en números amarillos, no en números rojos", enfatizó.
Sumado al episodio de la resonancia, la madre expuso una presunta negligencia ocurrida días antes, el pasado 29 de julio. Según su relato, un médico general le realizó a su bebé dos punciones lumbares fallidas. Sobre este hecho, la denunciante detalló que el procedimiento se realizó sin hacerles firmar la autorización o consentimiento correspondiente.
La madre criticó la actitud del profesional, indicando que actuó como "médico de teleserie" mientras insertaba y quitaba las agujas múltiples veces de manera errática. En ese sentido, cuestionó que un médico general realice un procedimiento tan delicado en un lactante, en lugar de derivarlo a un especialista.
Apoyo Fenats
A pesar de la rabia y la impotencia, Millaray Muñoz rescató la labor del equipo de Pediatría y del turno de urgencias de la noche del 30 de julio. En esa ocasión, "las especialistas actuaron con profesionalismo, hicieron firmar el consentimiento respectivo y lograron realizar la punción lumbar al primer intento".
Tras dar a conocer públicamente esta situación, la Fenats (Federación Nacional de Trabajadores de la Salud) se puso en contacto con la madre afectada. Desde el gremio le entregaron las directrices necesarias y la instruyeron para iniciar una denuncia formal tanto por los canales internos del hospital como a través del Servicio de Salud del Maule.
Por su parte, VLN Radio se contactó con la dirección del Hospital de Curicó para solicitar una respuesta frente a estas graves acusaciones. Si bien desde el recinto asistencial confirmaron estar al tanto de la denuncia, hasta el cierre de esta nota aún se está a la espera de un pronunciamiento oficial que aclare las presuntas negligencias y la falta de insumos para pacientes pediátricos.