Ante las constantes fiscalizaciones y decomisos en el exterior del Hospital Provincial de Curicó, los comerciantes ambulantes instalados en la zona han planteado una propuesta directa a la municipalidad local: la concesión de un mes de prueba para operar de manera autorizada. El objetivo central de esta solicitud es demostrar a las autoridades que son capaces de mantener un entorno ordenado, limpio y libre de obstrucciones para los transeúntes y pacientes del centro de salud.
Los trabajadores informales, quienes aseguran llevar más de cuatro meses intentando gestionar sus permisos a través de los conductos regulares, buscan desmarcarse del comercio irregular desordenado. Pablo Valdivia Soto, uno de los locatarios del sector, explicó que esta marcha blanca es fundamental para evidenciar el compromiso de la agrupación frente a las normativas vigentes.
"Nosotros queremos que nos pongan un mes a prueba, para que vayan viendo cómo mantenemos el orden y el lugar. Nosotros aquí estamos rindiendo un beneficio a la gente, no estamos robando ni haciendo ningún daño a la comunidad", argumentó el vendedor, quien además relató que su principal motivación laboral es reunir recursos para el cuidado de su padre, quien padece de una discapacidad visual severa.
La propuesta impulsada por los comerciantes incluye una estandarización visual de los puestos, eliminando el uso de los tradicionales toldos azules para mejorar la estética del acceso hospitalario y evitar que el sector adquiera el aspecto de un mercado improvisado. En este sentido, la presidenta de la agrupación de vendedores, Vanessa Morales, enfatizó la disposición del grupo para acatar las exigencias sanitarias y visuales durante este eventual periodo de evaluación.
"Queremos que nos den un mes a prueba para que ellos vean que nosotros queremos dedicarle tiempo a nuestro trabajo y limpieza, que esto no va a ser una feria de las pulgas. Queremos que todos los comerciantes tengan su toldo y todo arreglado, que se vea súper ordenado", afirmó la dirigenta, recalcando que la organización está conformada exclusivamente por vecinos curicanos y residentes aledaños, sin participación de mafias externas.
A la espera de una respuesta oficial por parte de la casa edilicia frente a la solicitud de este periodo de gracia, los vendedores reiteraron que su intención no es evadir responsabilidades, sino formalizar su única fuente de ingresos. Para ello, manifestaron estar plenamente dispuestos a pagar las patentes e impuestos correspondientes si el municipio evalúa de manera positiva su desempeño tras el mes de prueba.