Médico especialista denuncia graves episodios de acoso laboral en el Hospital de Curicó

Profesional acusó a jefaturas médicas de hostigamiento sistemático, rebaja injustificada de calificaciones, presiones para modificar su contrato laboral y afectación económica derivada de decisiones administrativas. Además, cuestionó la eficacia de las investigaciones internas realizadas por el recinto asistencial.

14 de Mayo del 2026 · 06:30
Médico especialista denuncia graves episodios de acoso laboral en el Hospital de Curicó
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Por VLN Radio

Con información de Sala de Prensa

Tras el suicidio de un enfermero de la UCI Pediátrica del Hospital de Curicó, han comenzado a surgir nuevos testimonios relacionados con acoso laboral, sobrecarga asistencial y deficiencias en los mecanismos de protección hacia funcionarios del establecimiento.

Este es el caso de una médico especialista, quien expuso una serie de situaciones de maltrato y vulneración laboral ocurridas al interior del recinto hospitalario. La profesional conversó en exclusiva con VLN Radio solicitando reserva de identidad, debido al temor de eventuales represalias.

Según relató, los conflictos comenzaron mientras realizaba turnos en el Servicio de Urgencias. En ese contexto, un colega habría realizado acusaciones falsas respecto a su desempeño profesional ante la jefatura de urgencias de la época. Frente a estos hechos, decidió presentar una denuncia formal amparada en la Ley Karin, acompañando antecedentes y registros que, según indicó, respaldaban categóricamente su versión.

Sin embargo, aseguró que la respuesta institucional no le otorgó protección efectiva. La profesional afirmó que el proceso se prolongó por más de seis meses y que las diligencias realizadas fueron insuficientes y alejadas del foco central de su denuncia. “La conclusión de la investigación no tenía relación con el motivo principal de mi denuncia”, señaló, agregando que incluso se entrevistó a personal que no mantenía relación directa con su trabajo en urgencias.

Hostigamiento laboral y afectación económica

La situación, según expuso la médico, se agravó hacia fines de 2025. Tras asumir una nueva jefatura de urgencias, y en un contexto de presiones provenientes de distintas jefaturas médicas y administrativas, se vio obligada a modificar su contrato laboral y abandonar los turnos de urgencia, decisión que —afirma— aceptó por temor a futuras represalias.

La profesional destacó que esta situación ocurrió pese al déficit de especialistas existente en el Servicio de Urgencias, donde incluso se mantenían procesos abiertos de contratación médica.

El cambio contractual implicó una disminución importante de su sueldo y mermaron sus ingresos adicionales por actividades particulares, debido a la extensión de la nueva jornada exigida.

Según denunció, posteriormente comenzaron a ocurrir otras situaciones que interpreta como parte de un patrón de hostigamiento laboral. Entre ellas, la suspensión de pabellones quirúrgicos previamente asignados, la cancelación de pabellones de listas de espera planificadas por extensión horaria y una rebaja en sus calificaciones de desempeño sin entrega de fundamentos objetivos ni retroalimentación previa.

Respecto a la suspensión de pabellones, afirmó haber sido notificada de que estos fueron cancelados por orden de su jefe de servicio, sin recibir una explicación formal. Además del impacto profesional y económico, señaló que este tipo de medidas afecta directamente la continuidad asistencial de pacientes que llevan años esperando resolución quirúrgica.

Las acusaciones también apuntan a una cultura organizacional donde ciertas jefaturas operarían con amplios márgenes de poder y escasa fiscalización interna.

Intento de obstaculizar formación académica

La profesional también aseguró que las tensiones alcanzaron su punto más crítico cuando obtuvo un cupo para realizar una subespecialidad médica. Según relató, su jefe de servicio habría intentado desacreditar su desempeño ante la dirección del hospital, entregando referencias negativas sin fundamentos objetivos, con el propósito de dificultar la autorización necesaria para cursar dicha formación.

Por otro lado, la médica cuestionó las respuestas entregadas por el sistema de mutualidad frente a cuadros de salud mental asociados al estrés laboral. Explicó que, tras presentar síntomas físicos y emocionales severos, la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) concluyó que su condición no correspondía a una enfermedad profesional, pese a que ella atribuye su deterioro al ambiente laboral vivido dentro del hospital.

La profesional aseguró además que esta no ha sido la única experiencia de acoso laboral vivida a lo largo de su trayectoria médica. Señaló que previamente, mientras trabajó en el Hospital Regional de Talca, también enfrentó situaciones de hostigamiento laboral que fueron denunciadas formalmente, sin recibir —según afirma— apoyo ni medidas de protección efectivas por parte de la institución.

A raíz de dicho proceso, presentó un cuadro depresivo severo que la obligó a suspender su formación durante un año, además de enfrentar un importante impacto económico derivado de tratamientos prolongados de psicoterapia, atención psiquiátrica y uso de medicamentos.

La médica sostuvo que decidió entregar su testimonio públicamente no solo por su propia experiencia, sino también por la preocupación de que situaciones similares continúen ocurriendo dentro de los equipos de salud sin una protección real hacia los funcionarios afectados. Señaló que existe temor a denunciar debido a las posibles represalias laborales y al desgaste emocional que implican estos procesos, especialmente en estructuras altamente jerarquizadas. Asimismo, enfatizó que normalizar ambientes laborales hostiles no solo afecta gravemente la salud mental de los trabajadores, sino que también termina impactando directamente la calidad de atención y la seguridad de los pacientes.

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